miércoles, 22 de julio de 2009

Eclipse

Ya debía de haber empezado. Con una sonrisa, terminó de hacer las comprobaciones de los dos trajes de vacío, tanto del suyo como el de la persona que lo acompañaba, casi tan alta como él, y pulsó los controles para abrir la exclusa. Las larguísimas sombras que surcaban el paisaje lunar aparecieron ante ellos, una visión familiar desde hacía varios años.

Vamos, hijo —Le indicó a su acompañante mientras le hacía un gesto y se dirigía a la pendiente del borde de Shackleton—. Desde aquí se verá mejor.

Los dos recorrieron una docena de gráciles pasos pendiente arriba y el padre hizo un ademán en dirección opuesta a la que tendría el sol en esos momentos.

Mira a la Tierra, y dime qué ves.

El hijo se giró a mirar, pero al parecer tardó un rato en darse cuenta:

¡Halaaa! ¡Hay una parte oscura!
Sí, ¿verdad? —Casi podía ver la expresión de asombro del niño a través de su escafandra.
¿Qué es, papá? —Dijo con excitación. El padre esperó un segundo a responder mientras seguía sonriendo.
Nuestra sombra —Contestó sin dejar de mirar el planeta, dejando que su hijo captara la magnitud de lo que ocurría.
¿En serio? —Se detuvo a pensar un momento, y se volvió a su padre con la boca abierta— ¿La de toda la Luna?
—Le miró feliz de que aprendiera tantas cosas—. Esta vez somos nosotros los que nos interponemos entre ellos y el Sol.

El niño recordó lo que su padre le enseñó desde ese mismo lugar dos semanas atrás, cuando el Sol se encontró justo en el mismo lugar del cielo que ocupaba siempre la Tierra, y ésta lo ocultó por completo. Por unos momentos la oscuridad en la superficie fue total, hasta que de forma totalmente inesperada, un anillo de color rojo brillante rodeó la Tierra, y allí en la Luna todo quedó iluminado en un tenue tono carmesí durante muchos largos minutos.

Me gustó más la otra vez. No parece que nada allí se haya vuelto rojo… —dijo entornando los ojos hacia el planeta mientras seguía mirando cómo la borrosa sombra lunar lo recorría.

Su padre estuvo de acuerdo.
Siempre es más espectacular cuando es el Sol el astro ocultado, y la Luna no tiene atmósfera que desvíe la luz roja hacia allá como te expliqué —concedió—. Pero un eclipse como el de hoy, visto desde allí… —Hizo una pausa— Desde la Tierra, la Luna y el Sol tienen casi exactamente el mismo tamaño en el cielo, así que verlos coincidir es algo increíble… Además el cielo, que es normalmente de color azul muy claro, se va oscureciendo por momentos… y uno puede ver la sombra acercarse desde la lejanía mientras un viento frío comienza a acariciarte la piel… —Se giró hacia su hijo y le apoyó la mano en el hombro— Alquilar un exoesqueleto de ayuda a la movilidad aún es caro, pero en cuanto reunamos el dinero y si te pones más fuerte, un día te llevaré a ver uno. —Volvió a girarse hacia la Tierra— Como ves, nuestra sombra nunca cubre a la Tierra completamente, así que la totalidad sólo se ve desde ciertas zonas cada vez y sólo dura unos minutos, pero… ¿Sabes? Allí es un momento bastante especial, porque es el único instante en que pueden verse las estrellas en el cielo con el Sol sobre el horizonte. Y además… al coincidir los tamaños… cuando el Sol está casi cubierto puede verse como una especie de anillo de diamantes, porque su luz aún llega a través de las montañas de la Luna, hasta que se produce la totalidad… Y cuando esto sucede, la corona solar se ve con un brillo impresionante, con unas formas increíbles… casi parece como si se hubiera abierto un agujero en el cielo en el lugar donde estaba el Sol…

Un torrente de lejanos recuerdos y emociones acudió a su mente mientras lo describía, mirando su planeta natal con los ojos humedecidos.

Es algo, simplemente… maravilloso…



sábado, 11 de julio de 2009

Artículos de divulgación sobre astronomía

Hola de nuevo.

Este año apenas he escrito nada en este blog, y teniendo en cuenta que la lista de ideas pendientes de redactar va subiendo y subiendo (con 17 ítems actualmente, y aumentando), es algo que me apena un poco. Las razones son diversas, y no las expondré aquí.

Sin embargo, no he dejado totalmente de lado la actividad de la escritura, y es a eso a lo que venía esta entrada. Como algunos de vosotros ya sabréis, pertenezco desde hace tiempo a la asociación astronómica CIDAM (nos movemos por zonas cercanas a Elche, como Hondón de las Nieves, Aspe, etc., por si a alguien le interesa), con la que participo en diversas actividades a lo largo del año. Una de ellas consiste en redactar un breve artículo sobre algún tema astronómico cada mes, que es publicado en el periódico local 30 Días con cada mensualidad. Los artículos los escribimos tres o cuatro personas de la asociación, y recientemente se tomó la decisión de colgarlos en la web para tenerlos todos recopilados. Yo llevo cuatro hasta el momento, y son los siguientes:

PLANETAS EXTRASOLARES (Agosto 2008)
Donde expliqué qué eran los exoplanetas, los métodos que hay para detectarlos y lo que se había descubierto hasta el momento;

JÚPITER, EL SEÑOR DE LOS VIENTOS (Noviembre 2008)
Que fue una recopilación de algunos párrafos informativos que redacté para confeccionar un póster sobre el planeta;

KEPLER, BUSCADOR DE PLANETAS (Mayo 2009)
Sobre los tránsitos de planetas extrasolares frente a su estrella, el lanzamiento del observatorio espacial, su funcionamiento y qué se podía esperar de él en el futuro; y

TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE (Junio 2009)
En el que hablé de la última misión de reparación al telescopio, así como de sus características y logros a lo largo de su vida útil.

[Actualización: iré añadiendo los artículos posteriores a la publicación de esta entrada conforme se publiquen]

Aquí menciono la reciente oposición del gigante gaseoso así como los fenómenos observables en su equinoccio, para pasar a contar el descubrimiento de la aparición de un impacto en su superficie.


Los artículos tienen siempre en torno a 400 palabras, que es la limitación que impone el periódico, de modo que resumir todo lo que a uno le gustaría contar en ese espacio, y dar al mismo tiempo las explicaciones lo más sencillas y divulgativas posible, se convierte a veces en un reto.

Sin embargo, me está gustando. Creo que no he escrito ningún artículo aquí que fuera estrictamente de divulgación astronómica o científica en general, ya que no fue esa en un principio la razón de crear este blog, pero no descarto hacerlo en un futuro. Mientras tanto, si alguien quiere leerlos, iré avisando en Twitter, por ejemplo, cuando se vaya publicando alguno en la web de CIDAM.

Saludos.