sábado, 6 de marzo de 2010

Pregunta lo que quieras

Hace más o menos un mes, un bloguero amigo me insistió en Twitter para que me hiciera una cuenta en formspring.me, un servicio que permite a cualquier persona hacerte preguntas para luego publicar las respuestas, visibles a todo el mundo. Una especie de entrevista hecha por el conjunto de gente a la que le interese preguntarte algo y tenga acceso al enlace de tu perfil. La verdad es que a mí siempre me ha resultado más fácil responder a preguntas que plantear un tema desde el principio, así que me pareció buena idea y accedí.

El resultado, sin embargo, superó bastante mis expectativas. De repente me encontré con unas cuantas preguntas interesantísimas, algunas de las cuales ya me había planteado mientras que otras no, pero que siendo de un caso u otro me hicieron reflexionar bastante sobre algunos temas mientras escribía las respuestas. He tratado siempre de contestar en detalle, matizando donde lo creí necesario, y tratando de ayudar en lo posible al interlocutor a entender mi postura. Desde la primera semana comprendí que esta herramienta podía convertirse en un muy buen complemento para este blog, de modo que he decidido hacer una recopilación de preguntas que haya contestado hasta ahora. Pongo la mayoría de ellas. Y son las siguientes:


¿Por qué "DarkSapiens"?

¿Qué fue primero, el huevo, la gallina, o Calimero?

¿Desde cuándo te gusta la astrofísica?

¿Autor favorito de Scifi? ¿Obra favorita? (no tiene que ser del mismo autor)

¿Qué opinas del presupuesto de Obama?

¿Qué utilidad le ves a twitter, la blogosfera, y demás entidades llamadas como "2.0"?

¿Qué te pareció que Plutón dejara de ser un planeta para pasar a ser considerado un planeta enano?

Si saliese Obama anunciando de forma oficial la existencia de extraterrestres. ¿Qué harías?

¿Qué salidas le ves a una carrera de física?

¿Crees en Dios?

¿Qué fue de aquel relato que estabas escribiendo/pensabas escribir sobre Júpiter?

Hablando de dios http://www.lorenzoservidor.com.ar/rel/rel339.htm ¿que te parece el minirelato de asimov?

Formula un deseo...

¿Donde está el centro de Universo?

¿Universo o Multiverso?

¿Cómo se enfría un sólido y/o un fluido hasta temperaturas cercanas al 0 absoluto? ¿Se aumenta el volumen del fluido y luego se pone en contacto a un sólido?

¿Para ti que se pudiese vivir 1000 años sería positivo o negativo?

¿Cuál es tu definición de ciencia ficción?

¿Qué le recomendarías a un pequeño filósofo al que le gusta mirar la estrellas para meterse en el mundillo de la observación estelar no profesional?


Como se ve, algunas respuestas podrían contar como entradas de blog enteras, pero no quería dejarme cosas en el tintero. Dejo la lista aquí como entrada de consulta. Puede que la vaya actualizando si las siguientes preguntas o respuestas también me parecen interesantes.

ACTUALIZACIÓN: En este enlace pueden verse las preguntas siguientes que me hicieron antes de que la plataforma desapareciera. Las hay sobre si el universo terminará en Big Rip o en Big Crunch, sobre la carrera de física, sobre crear objetos indetectables, sobre el origen de Dios, sobre las ventajas del doblaje y la versión original, y si sería necesario tener estudios científicos para escribir ciencia ficción dura.


jueves, 25 de febrero de 2010

La Tierra es redonda

Hace un par de semanas una amiga me mandó un enlace a los foros de The Flat Earth Society (entrad bajo vuestra responsabilidad). Me hizo gracia ver cómo en ellos se proponían todo tipo de disparatadas conjeturas para hacer frente a todas las contradicciones con la observación que aparecen si uno toma en serio la hipótesis de que la Tierra era plana, llegando a inventarse literalmente (aunque sin descripción matemática, claro) ramas enteras de la Física para estos propósitos. Pero el caso es que algunos incluso parecían creer de verdad en lo que escribían allí. Pensando sobre el tema recordé algo que creo que le oí a Richard Dawkins en algún vídeo, en el que relataba que alguien le dijo que en cierto modo era comprensible que hubiera o siguiese habiendo gente que creyera que el Sol giraba alrededor de la Tierra porque, a fin de cuentas, "cuando uno lo ve, parece que sea así". La respuesta de Dawkins fue "Y bien… ¿Qué apariencia tendría, si fuese la Tierra la que gira alrededor del Sol?"

Y es que aquí está la clave. Aunque algunos aspectos de la apariencia de un suceso puedan llevarnos a engaño, éstos son también una manifestación inevitable de su correcta interpretación. Es decir, haciendo uso de las observaciones que a primera vista pueden llevar a equívoco, pero fijándose mejor, uno puede llegar a la respuesta correcta.

Con el asunto de la Tierra plana pasa lo mismo. Uno puede, sólo mirando a su alrededor, interpretar que es así, pero hay ciertos detalles que apuntarán a su redondez. Hace un tiempo, RC (aka G de Galleta) escribió una entrada preguntando a los lectores si conocían formas en las que se pudiera saber que la Tierra es redonda, sin recurrir a las fotografías tomadas desde el espacio. Yo recordaba unas cuantas, pero pensando un poco más se me ocurrieron otras en el momento. Bastaba con pensar "¿Qué efectos tiene que la Tierra sea redonda?" y darles la vuelta para, observándolos, poder deducir este hecho. De modo que le dejé un comentario con mis respuestas:

Busca un lugar donde cierto día del año, la luz del Sol llegue a iluminar el centro de un pozo vertical. Luego, desplázate unos 300 km al sur norte y busca algún edificio o estructura vertical (por ejemplo, un templo con buenas columnas y sin techo). El mismo día del año en que el Sol ilumina el fondo del pozo en el otro lugar, haz aquí una medida de la sombra de las columnas, que comprobarás que no es vertical, indicando una curvatura. No sólo verás que la Tierra es redonda sino que podrás calcular su radio. Esto lo hizo Eratóstenes en el siglo III a.C.

Coge un barco y recorre los océanos viajando siempre al Oeste hasta que llegues al lugar de partida. Magallanes, siglo XVI.

Piensa en las regiones climáticas y observa que el Sol está siempre más alto en las zonas ecuatoriales que en las de mayor latitud. Esto indica una curvatura de la superficie en la cual el "suelo" en los polos está casi tangente a los rayos de Sol, mientras que en el ecuador es casi perpendicular. Además, observa las distintas zonas horarias y cómo al desplazarte hacia el Oeste una gran distancia, el Sol sale y se pone cada vez más tarde respecto a tu lugar de origen. Esto indica que el horizonte de los lugares más occidentales está más cercano al Sol a esa hora que en el lugar donde procedías, si mantienes tu reloj sin ajustar al huso horario. Esto indica una curvatura igual a la anterior Norte-Sur, pero ahora de Este a Oeste. Juntando las dos, la conclusión es que la Tierra es esférica o aproximadamente esférica.

Si dispones de tecnología actual, una determinada noche llama por teléfono o habla por internet con alguien que viva a unos cuantos husos horarios de distancia pero que aún sea de noche, y pídele que anote las constelaciones que hay en el cielo en ese momento, y haz tú lo mismo. O bien, a qué altura sobre el horizonte se encuentra la Luna, y tú lo mismo. Comparando las medidas, se observará que la esfera celeste aparece "rotada" respecto de un punto y otro de la superficie. Los horizontes en cada uno de los lugares tienen distinta inclinación.

No sé, podría seguir diciendo :P

Al poco de mandarlo me acordé de otra, pero decidí guardármela por si alguien más se animaba a contestar. Un tiempo después, RC publicó otra entrada recopilando algunos de los métodos que se propusieron, y viendo que nadie había aludido a ella, la dejé caer:

¿Sabes? Esa última forma que no llegué a explicar tiene MUCHO que ver con la última entrada de mi blog, en realidad. [Me refería a Eclipse]

Se trata de observar los eclipses de Luna desde la Tierra :D

En ellos, se ve que la sombra proyectada por la Tierra es redonda, y SIEMPRE redonda, aunque en cada uno la Luna caiga a una altura diferente sobre el horizonte. Si la Tierra fuese, por ejemplo, un disco plano, su sombra en la Luna cuando tiene lugar uno de estos espectáculos sería ovalada muchas veces, pero esto no es así ;)

Y el caso es que hay muchas más formas de comprobar este hecho. Con otras creencias pasa lo mismo. Sólo basta con fijarse bien en el mundo que hay alrededor, no confiar siempre en las respuestas del "sentido común", preguntarse por qué son así las cosas, y utilizar el método científico para descubrir las respuestas.


domingo, 7 de febrero de 2010

Suerte, deseos y estrellas fugaces

No puede decirse que yo sea una persona supersticiosa. De hecho, los que me conocéis sabéis que la verdad es todo lo contrario. Toda mi experiencia me dice que la buena o mala fortuna de alguien en un momento determinado se debe a un conjunto de causas que pueden, o no, ser rastreadas hasta un posible origen. En el segundo caso, es cuando uno hablaría de "aleatoriedad". Por ello, que la buena o mala suerte de alguien se deba a algún tipo de bendición o maldición, que determinada persona o institución tenga una capacidad intrínseca para atraer sucesos beneficiosos por algún medio sobrenatural, que por romper un espejo o pasar bajo una escalera uno vaya a sufrir desgracias, o que frotar un boleto de lotería en la calva de un señor vaya a aumentar sus probabilidades de salir premiado es algo que no encuentra justificación racional en mi mente.

¿Por qué? Depende de qué entienda uno por "suerte". Cuando yo digo que algo es una suerte, generalmente me refiero a que tenía una probabilidad baja de suceder, y sin embargo ha ocurrido. Y para favorecer que algo suceda, lo mejor que se podría hacer es actuar de alguna forma aumentando esa pequeña probabilidad a un nivel más alto. Para ello, obviamente el acto que se realice debería tener algún tipo de relación causal con el suceso que se quiere favorecer. ¿Cómo podría aumentar las probabilidades de que ocurra si lo que hagamos no tiene ninguna relación con ese evento? Hasta donde yo sé, no se ha demostrado que el frotar un boleto de lotería haya aumentado por encima del ruido estadístico la frecuencia con que sale un número, ni que la rotura de un espejo haya provocado a alguien siete años de desgracias fuera de lo que habría ocurrido de forma normal, por seguir con esos ejemplos. Ni qué decir tiene que no hay mecanismos plausibles por los que estas dos cosas puedan afectar de alguna forma al resultado.

Pero no obstante, deben de haber sido muchos miles las veces que he deseado buena suerte a alguien, como se puede atestiguar, y si uno lo piensa esto puede ser contradictorio con lo que he contado arriba. ¿Cómo puede el decir "buena suerte" o "muchísima suerte" tener algo que ver con la fortuna de la persona en lo que vaya a hacer de ahora en adelante? La respuesta es fácil: apenas tiene influencia. El decirlo no aumenta automáticamente las posibilidades de éxito como por arte de magia. ¿Significa esto que la considero una expresión vacía? ¿Algo que digo a la gente, sabiendo que no tiene efecto, porque es una mera convención social? Mi respuesta aquí es clara: en absoluto. Cuando le digo buena suerte a alguien, lo que estoy haciendo en realidad es expresarle mis sinceros deseos de que esa probabilidad de éxito en lo que fuera a hacer sea realmente más alta de lo esperado. Le estoy diciendo que me gustaría que consiguiera realizar esa tarea. Y lo digo de verdad. De hecho es probable que al mostrarle mi apoyo con esta expresión los ánimos de esta persona mejoren, lo que podría, efectivamente, aumentar las posibilidades de que lo logre.


Y habiendo mencionado el tema de los deseos, aprovecharé para comentar un detalle de mí que es menos conocido. Y es que pido deseos con las estrellas fugaces. No es broma, lo he hecho más de una vez. Antes de decir por qué, recalcaré que las cosas en las que creo suelen tener razones sólidas (susceptibles de ser desterradas por argumentos convincentes), y que suelo actuar consecuentemente al respecto. Viendo todo lo que he escrito en este texto, uno puede seguir el mismo razonamiento para preguntarse por qué lo hago. Parece evidente que pedir un deseo cuando pasa una estrella fugaz no va a hacer que éste se cumpla, ya que es difícil, si no imposible, encontrar una relación causal entre ambas cosas. ¿Puede que el pedir el deseo tras contemplar el meteoro me insufle ánimos que me den fuerzas para conseguirlo? Es una posibilidad, pero parece algo cogido por los pelos. Además esto descarta poder desear algo sobre lo que no se tiene control. No, no son éstos mis motivos.

Falling star

Pero pensad por un momento: en el supuesto de que estos deseos sí se cumpliesen… ¿qué pediríais? Ésta es una pregunta interesante. Si se diera la oportunidad, ¿pediría lo primero que me viniese a la cabeza? No lo consideraría sensato. Puede que realmente fuera algún capricho, que a la larga causara más mal que bien. O que fuera algo relativamente fácil de conseguir por otros medios, de modo que el deseo se habría desperdiciado. No, tiene que ser algo más importante. Desde que me paré a pensar en esto, lo considero un ejercicio bastante interesante. Uno empieza a pensar sobre sus prioridades, que a veces acaban reorganizadas. Se da vueltas a lo que uno querría realmente, o incluso de qué formas podría conseguirse. Si las condiciones son las adecuadas, una lluvia de estrellas puede ser una buena ocasión para reflexionar sobre estas cosas, que pueden convertirse en una motivación extra para tratar de ver más meteoros. ¿Qué mejor momento para dedicarse a este tipo de pensamientos que estando tumbado en la noche, relajado, contemplando el cielo lleno de estrellas, y asombrándose de vez en cuando de cómo un minúsculo grano de polvo con la velocidad suficiente puede crear tal efímero pero llamativo espectáculo? En mi opinión, no hay ningún otro…


domingo, 31 de enero de 2010

Visión y exploración espacial

Hace un tiempo vi un capítulo de la serie original de Star Trek que contenía un fragmento que me llamó mucho la atención. En el capítulo, el capitán Kirk junto con Spock acaba viajando en el tiempo y en el espacio a la Tierra de principios del siglo XX, a la que llegan en plena depresión económica, en los Estados Unidos del año 1930. Por diversas circunstancias acaban en una especie de comedor social, en el cual su directora, Edith Keeler, tiene por costumbre dar un discurso durante la comida. Éste es considerado con sorna por los mendigos que iban por allí, que bromeaban diciendo que tener que aguantarlo era el precio a pagar por comer en ese lugar. Sin embargo, nuestros dos protagonistas se encuentran de repente frente a un visionario discurso, parte del cual dice lo siguiente:

Bien, no pretendo deciros cómo encontrar la felicidad y el amor, cuando cada día es una lucha por sobrevivir. Pero sí insisto en que sobreviváis, porque vale la pena vivir por los días y los años que vendrán. Un día, pronto, el hombre será capaz de aprovechar energías increíbles. Quizá, incluso el átomo. Energías que podrían a la larga llevarnos a otros mundos en alguna nave espacial. Y los hombres que salgan al espacio, podrán encontrar formas de alimentar a los millones de hambrientos del mundo, y de curar sus enfermedades. Podrán encontrar una forma de darle a cada hombre esperanza, y un futuro común. Y por esos días, vale la pena vivir.


La mujer siguió hablando, pero el resto sigue de fondo mientras los protagonistas, tan sorprendidos como yo, empiezan a hablar entre ellos conociendo el verdadero alcance de las cosas que acababan de oír. Y es que en el tiempo del que provenían, todas esas predicciones eran ciertas.Yo mismo no pude dejar de pensar "qué razón tiene" mientras la escuchaba. Es cierto que siendo un viaje al pasado los guionistas lo tenían más fácil para hacer este tipo de predicciones, pero hay que recalcar que el episodio mismo data del año 1967. El programa Apolo aún estaba en sus inicios, y ningún ser humano se había alejado aún de la órbita baja terrestre.

Sin embargo, los años posteriores vieron muchos avances. Apenas año y medio más tarde, los astronautas del Apolo 8 tomaron las primeras fotografías que mostraban la Tierra como una frágil esfera suspendida en el espacio, ayudando a que se tomara conciencia global e iniciando el movimiento ecologista. Los satélites artificiales nos permiten hasta nuestros días las comunicaciones con casi todos los puntos del planeta, la monitorización de la meteorología y la superficie permite alertar a las zonas que pueden ser afectadas por catástrofes naturales y coordinar las operaciones tras su paso, se pueden controlar los avances de plagas o especies en extinción, o incluso seguir las condiciones de grandes áreas de cultivos, mejorando la producción o previniendo posibles hambrunas. El estudio de otros planetas mediante sondas nos hace aprender sobre los procesos que dominan las atmósferas y los cambios a escala más global, permitiendo su aplicación al entendimiento de éste en el cual vivimos, y el mandar personas al espacio contribuye a comprender mejor el funcionamiento de nuestros propios cuerpos.

El mero hecho de desarrollar métodos para estudiar o poblar el espacio produce una gran cantidad de tecnologías derivadas, algunas de las cuales se apuntaron en Ciencia Kanija el otro día. La propia NASA tiene una página entera dedicada a esto, donde pone de manifiesto los avances producidos en medicina, transporte, seguridad, medio ambiente, computación, productividad industrial, e incluso en la vida cotidiana. No hace falta decir lo mucho que ha contribuido la tecnología espacial al desarrollo de la energía solar, y también ha ayudado a mejorar la eólica.

En un futuro, el surgimiento de bases en la Luna, en hábitats espaciales o incluso en Marte conllevarían el desarrollo de mejores sistemas de reciclaje de recursos y de producción de alimentos, que podrían utilizarse en la Tierra para reducir el nivel de contaminación y el hambre respectivamente, y la conquista de nuestro satélite podría proveer de los materiales para construir centrales de energía solar orbitales, por ejemplo, a un coste mucho más reducido que desde la superficie terrestre. La presencia humana fuera de la magnetosfera terrestre haría necesaria la investigación en métodos de protección de radiación y prevención o tratamiento del cáncer, y la mejora de las tecnologías de energía nuclear, tanto de fisión como de fusión, podría solucionar tanto gran parte de los problemas energéticos como del viaje espacial, produciendo avances en ambos campos. El potencial de mejora es enorme.

Por todo esto, me resulta difícil concebir que aún haya tanta gente pensando que la exploración espacial es algo secundario, a la que no debería dedicársele muchos recursos porque ya se gasta en ella demasiado (no es cierto), y que habría que centrarse en los problemas terrestres primero. Phil Plait, autor del blog Bad Astronomy, ha escrito sobre este tema más de una vez.

Y es que Edith Keeler tenía razón. Es más, puede que la exploración del espacio sea la mejor forma posible de solucionar los problemas de aquí abajo, en éste, nuestro mundo de origen.


domingo, 22 de noviembre de 2009

El misterioso caso del niño que levitaba. 2ª parte

> Ver la primera parte <


De modo que era eso…

Tras ver el vídeo un par de veces, me giré hacia A y le dije "Mira, yo todo lo que veo aquí es cómo levantas los talones y el pie izquierdo apoyándote en la punta del pie derecho, que queda detrás y no se ve en el vídeo". Fin de la historia. Un fraude. Entre sus gritos de indignación me dirigí hacia la puerta para avisar a los demás cuando de repente su tono cambió por completo. "Eh, lo has clavao, lo has clavao", me dijo antes de que me diera tiempo siquiera a abrir. "¿Crees que los otros se lo creerán?", continuó. El oír esto me pilló de sorpresa. ¿Ahora me tomaba como su aliado?

Sin embargo el tema tenía más miga de la que podía aparentar en un principio. Me detuve a pensar: ¿qué pasaría si iba con el resto y les contaba mis conclusiones? ¿Las aceptarían sin más? ¿Confiando en mi criterio sin cuestionárselo? Recordé lo que sucedió en una clase de tecnología, más de dos años antes, cuando el profesor pidió que levantáramos la mano si pensábamos que la respuesta correcta a una pregunta era una cosa u otra. Decidí probar a no hacer nada en la correcta y levantar la mano en la errónea, y pude ver cómo absolutamente toda la clase respondió mal fijándose en qué contestaba yo. Fue divertido y amargo al mismo tiempo. Es duro contemplar directamente la facilidad con que las personas delegan en otras el esfuerzo de pensar por uno mismo las cosas, de aplicar el sentido crítico. ¿Ocurriría aquí lo mismo? Siempre podía convertir esto en la broma de este año haciendo un pequeño experimento (sí, solía gastar una broma por el estilo cada verano).

De modo que me puse manos a la obra. Le dije que los brazos no eran visibles en el vídeo al estar manteniendo el equilibrio con ellos, así que si trataba de hacerlo con las manos apuntando hacia abajo con los brazos cerca del cuerpo tal vez sería mejor. Le costó más mantenerse pero no fue un gran problema. También se hizo alguna toma con B pasando la funda de algún videojuego por debajo de sus talones para añadir credibilidad. Cuando estuvimos satisfechos con el resultado fuimos al salón donde estaba el resto, y ante la dificultad con que me estaba encontrando para reprimir la risa, traté de enmascararla con una gran sonrisa de satisfacción.

"¡Ya sé cómo lo hace!", dije. Los vídeos se mostraron a los presentes. "Pero… ¿levita de verdad?", preguntó alguien. Mi respuesta fue directa: "¡Sí!" Y a continuación dije algo así como que podría estar relacionado con el equilibrio de electrolitos, el metabolismo… y cosas que cualquiera con conocimientos de bioquímica sabría que no tiene mucho sentido. Pero ninguno de ellos había cursado la biología de segundo de bachillerato, así que estaba en ventaja respecto a eso. Las reacciones fueron variadas: algunos no acababan de creérselo, pero no dijeron mucho; una persona (la llamaremos, en un alarde de originalidad, "D") comprendió realmente todo lo que esto implicaba y uno podía ver por su expresión cómo su cabeza daba vueltas porque todo lo que daba por supuesto acababa de dar un vuelco increíble… y C, el hermano de B, dos años mayor que yo, me abordó cuando estaba solo y me dijo "Oye, es mentira, ¿no…?", queriendo preguntar que si estaba gastando una broma. Le respondí afirmativamente, y se convirtió en un cómplice. Me dijo que él había notado el truco en el vídeo por lo mucho que se tensaba el gemelo de la pierna derecha de A, que soportaba todo el peso. Era bueno. Al menos una persona más se había dado cuenta con el primer vistazo.

En cuanto al resto, a cada pregunta que hacían yo respondí como si fuera absolutamente cierto. Quería ver hasta dónde podía llegarse con esto antes de que el asunto se descubriera. No recuerdo los detalles generales de cómo evolucionó el tema (hubo comentarios y similares aunque no muchas conclusiones), pero no mucho después casi todo el mundo se fue yendo a casa, ya que era tarde. No obstante, D, junto con mi hermana, insistió en que le confirmásemos cómo podía ser. Pensando posibilidades, pronto intentaron ver si con determinadas posturas de los pies podría lograrse. "Casi… muy cerca…", pensaba yo mientras tanto, alegre aunque siguiera insistiendo en que la levitación se había producido. Conforme se acercaban más y más a lo que ocurrió realmente, C empezó a decir "tal vez…", "podría hacerse así…", y yo por mi parte decía que era hora de que mi hermana y yo subiéramos a casa ya. Pero poco después dieron con la postura correcta, y al parecer C les confirmó sus sospechas, de modo que vinieron a preguntarme a mí. Mi respuesta fue algo confusa: "¿Eso os ha dicho…? Pues no sé…", y ni confirmé ni desmentí nada. La cara de mi hermana indicaba que no se creía nada de lo que estaba diciendo mientras subíamos, y la risa volvía a hacerse difícil de aguantar. Sin embargo, cuando estaba en la cama le mandé un SMS a C diciendo que con suerte tal vez el día siguiente se pudiera mantener todavía, ya que les había hecho dudar ligeramente de nuevo. Me respondió que sí, que la mantuviese, que era divertido.

Sin embargo, al día siguiente, antes de que pudiéramos hablar del tema, mi hermana se acercó a mí con cara recelosa y me dijo que me había cogido el móvil y había visto el SMS. Aquí la risa ya no la pude retener. Me hacía gracia que la cosa hubiera llegado a ese extremo. Así que estando en la playa ya desvelamos lo que había ocurrido realmente. En general la impresión fue buena. Al principio pensaban dejar que yo desvelara el asunto, pero cuando se vio que no podían fiarse de mí para este caso concreto, algunos de ellos buscaron la explicación por sí mismos. Al menos había promovido algo de escepticismo, que era la razón principal de hacer esta broma en primer lugar.

Y mi hermana es capaz de leerme los mensajes del móvil… Pero bueno, tal vez en este caso el fin justificara los medios.


domingo, 25 de octubre de 2009

Actualización sobre Star Wars: Threads of Destiny

Mientras escribo la entrada siguiente (y dejo un poco más la intriga), quería hacer un pequeño informe sobre el estado de este fan film en el que estoy trabajando, del que ya hablé anteriormente.

Lo primero que se habrá podido comprobar es que la película no se terminó antes del 30 de mayo, como se indicaba en el último tráiler, pero continúa habiendo progresos. En el momento de escribir esta entrada, el número de tomas cuyos efectos visuales están completados asciende a 1107, de un total de 1898, haciendo un 58%, y va aumentando día tras día. Hay que tener en cuenta que esta película es un largometraje de 2 horas de duración, en el que trabajamos un grupo de personas en nuestros ratos libres (Star Wars: La Amenaza Fantasma fue completada en 5 años con un equipo mucho mayor de profesionales totalmente dedicados a ello, yo creo que el progreso logrado en 10 años en cuanto a lo que pueden hacer los fans sigue siendo notable).



En cuanto a la cantidad de tomas que faltan por completar, aunque pueden parecer muchas, casi todas pertenecen o bien a la impresionante batalla espacial del principio de la película (arriba hay una pequeña imagen ;) ), o bien a una gran cantidad de tomas en palacio en la segunda mitad. Para estas últimas los fondos en 3D aún no están completados, pero cuando se terminen, gran parte de escenas podrán ser terminadas rápidamente. Yo, como algunos ya sabéis, me dedico a animar tomas de algunas de las naves en el espacio, y estos días terminé dos de ellas en torno al planeta Coreign. Me encanta cómo queda este planeta en los renders.

Para seguir los progresos recomiendo la sección de blogs de la página principal de Threads of Destiny, cuyo dominio ha cambiado, y ahora la dirección es www.threadsofdestiny.info. Pinchando en blog se puede acceder tanto al blog del director Rasmus Tirzitis como al del coordinador de efectos especiales Kristian Nilsen. También hay dos cuentas de Twitter: en @todvfx, miembros del equipo de efectos visuales (generalmente Kristian) informan de progresos y tomas completadas, mientras que en @ToDSounddesign, Danijel P Djuric, el encargado de todos los efectos de sonido, relata poco a poco cómo va añadiendo efectos.
En estos medios se informará también de la subida de nuevos vídeos al Canal de Youtube del film. También existe un grupo de Facebook por si alguien quiere unirse.

Y por último, y también por si alguien no entiende inglés, podéis simplemente hacer preguntas en los comentarios de esta entrada o en el ChatBox de la derecha ;)


El misterioso caso del niño que levitaba. 1ª parte

Verano de 2006. Un período de tránsito entre dos etapas diferentes de mi vida, un período vacacional que comencé deseando no volver a tener que estudiar en meses, tras esas últimas semanas de estrés que culminaron en los tres días de exámenes de selectividad. Fue esta circunstancia la que me hizo llegar unos días más tarde a la playa donde veraneaba normalmente todos los años. Cuando por fin pude hacerlo, no sabía que allí me esperaba uno de los más inquietantes misterios a los que he tenido que enfrentarme personalmente. Un suceso que desafiaba las leyes de la física tal y como las conocía, y que tal vez, sólo tal vez, diera un vuelco a gran cantidad de creencias acerca de lo sobrenatural. Esta historia llevo queriendo escribirla desde los comienzos de la existencia de este blog (fue una de los motivos por los que lo creé), pero por unas razones u otras la he ido posponiendo, hasta ahora. Todo lo que relataré a continuación, exceptuando posibles fallos de memoria, es completamente verídico.

Todo empezó con normalidad. Me reencontré con amigos a quienes no veía desde el año pasado, nos contábamos brevemente cómo había ido el curso y, como yo fui de los últimos en llegar, se relató alguna anécdota que había ocurrido allí en mi ausencia. Sin embargo había una cosa que al parecer estaban esperando decirme para ver qué opinaba. Mirándose entre ellos y entre sonrisas me contaron que había un niño al que yo aún no conocía (llamémosle A), que parecía ser capaz entre otras cosas de levitar sobre sus pies. Me dijeron que lo habían visto todos ellos y algunos amigos más, que se levantaba unos 5 ó 10 centímetros del suelo con los pies juntos y podías pasar la mano por debajo para comprobar que no había nada. Decían también que hacía flexiones sobre la superficie del agua, y puede que una cosa más que no recuerdo. Me quedé intrigado. Yo ya era desde hacía tiempo lo que podría llamarse la "autoridad científica" (o el "friki", "nerd", etc.) del grupo, y no parecía que aquello lo dijeran en broma, sino para que les confirmase si eso era o no posible, o cómo podía ser. Yo me quedé pensativo ante esta noticia. Todo lo que sabía de ciencia me decía que aquello no era posible, pero ¿con tal cantidad de testigos? Esto era algo que tenía que tener en cuenta. De modo que, como en un truco de magia, pasé directamente de negar los hechos y me dediqué a pensar cómo podría hacerse. Les comenté que, para la flexión sobre la superficie del agua, tal vez arqueando la espalda hacia atrás a la vez que se estiraban los brazos hacia abajo haciendo muy poca fuerza sobre la superficie del agua, con un movimiento rápido, tal vez pudiera lograrse el efecto. Pero con la información de que disponía no podía estar seguro de nada. Unos cuantos testimonios verbales no eran suficientes para sacar algún tipo de conclusión. Necesitaba verlo con mis propios ojos.

Dos días pasaron en los que alguno de los que no estaban presentes en la conversación anterior confirmaron lo que habían visto (o notado incluso al pasar la mano), hasta que por fin coincidimos con el tal A en la playa. A una cierta distancia en el agua, sabiendo que le veíamos, hizo alguna de esas flexiones, aunque sin gafas me resultaba difícil verlo en detalle. Pero sólo hacía una a la vez y bastante brusca, no repetidas, lo que me resultó… interesante. No se dedicaba a hacer el ejercicio repetidamente como me había sugerido lo que me contaron. Ese mismo día pude hablar por primera vez con él. No empecé haciendo preguntas directas, y además él insistió en que no se enterasen sus padres, porque no sabían nada y no quería que le tratasen como a alguien extraño, algo que comprendería en caso de que fuera verdad. Actuaba como si en realidad no quisiera llamar demasiado la atención. De modo que mi pregunta fue la siguiente: "¿Desde cuándo notaste que eres capaz de hacer esas cosas?". Su respuesta, en un momento así, me resultó especialmente chocante. "Un amigo me enseño a hacerlo el año pasado", me dijo. Pocas cosas me esperaba menos que eso. ¿¿Qué?? ¿Un amigo? Después de pensar en cómo podía ser posible que este niño fuera capaz de elevar sus pies del suelo sin tocarlo, dejando un hueco suficiente como para pasar la mano por él, rompiendo con importantes partes del conocimiento aceptado hasta el momento, ¿resulta que un amigo puede enseñártelo y lo dominas en menos de un año? La credibilidad que le había ido otorgando hasta ese momento se fue por los suelos. Realmente necesitaría verlo por mí mismo para pensar que lo que corroboraban tantos testigos realmente era posible.

Y la oportunidad llegó, no recuerdo si ese mismo día o el siguiente. Dada la enorme cantidad de gente que hay en la playa, la levitación se haría en el agua, donde los que estábamos muy cerca podríamos verlo, pero no sería obvio para todo el mundo. No me habían mencionado antes este detalle. Al parecer todos los que le habían visto levitar lo habían hecho así, y comprobando rozando con las manos las plantas de sus pies que no estaba tocando el fondo. Hmm… otra pequeña decepción, ya que esperaba verlo flotar en el aire por encima de la arena, pero de todas formas seguí adelante. Cuando llegamos a la profundidad a la que se sintió cómodo para hacerlo e iba a empezar, caí en la cuenta de algo importante. Y es que para pasar la mano por debajo de sus pies tendría que introducir parte de la cabeza bajo el agua, impidiéndome comprobar si se apoyaba en alguien por encima de la superficie o algo similar sin que yo lo pudiera ver. Muy listo. Cuando dijo que lo iba a hacer y al ver que no me apoyaba en el fondo, le dije que adelante, que estaba preparado. Sería uno de mis pies lo que pasaría por debajo de los suyos.

Sin embargo no salió muy bien. Al parecer el usar el pie en vez de las manos hizo que perdiera el equilibrio, pero de todas formas yo no noté nada indistinguible de lo que habría pasado si simplemente se hubiera apoyado en los talones y levantado la parte delantera de sus pies, y así lo dije. Una demostración en el agua no parecía ser suficiente para ver las cosas claras, de modo que se acordó hacerlo más tarde en "tierra firme". Nos dijo que eso sería más difícil y que tendría que hacer algunas pruebas antes, y esa tarde, mientras estábamos los amigos también en la playa, A pasó el rato con B, el hermano de uno de los del grupo (a quien llamaremos C) detrás de unas casas haciendo intentos, tratando de que no les viera nadie.

Más tarde parecían haberse dado por satisfechos, pero no obstante, alegando que el esfuerzo le cansaba y no querían que les viera gente, dijeron que A nos lo mostraría esa noche en casa de B y C, para poder descansar mientras tanto, y que estuviese todo más bajo control. De modo que por la noche nos reunimos todos los amigos, como solíamos hacer algunos días, y esperamos. Allí nos informaron de que a A realmente le costaba hacerlo fuera del agua delante de tanta gente, de modo que lo que harían sería grabarlo en vídeo en una habitación y que cuando lo tuvieran listo me lo enseñarían. Me resultó curioso, pero insistieron en que fuese yo el único en verlo al menos la primera vez. Yo sabía que B ya me tenía bastante calado y que era consciente de que sería difícil engañarme con algún truco. Parecía que algo de eso se reflejaba en su cara, pero ¿quién sabe? ¿Sería todo una farsa como sospechaba? ¿O tal vez el usar el pie en el agua en vez de la mano realmente le impidió demostrarlo bien? La verdad es que con el pie fue todo algo más brusco de lo que hubiera esperado. Y si de verdad se ponía nervioso y le costaba más realizar la proeza, sería algo a tener en cuenta. De todos modos, no tenía más que esperar a que se dieran por satisfechos con la grabación. No tardaron demasiado. Cuando ya lo tenían en la cámara, me dijeron que fuera, entré, y cerraron la puerta. En la pantalla de la cámara de fotos digital que me tendían se veían sus piernas, grabado desde la parte trasera izquierda. Desde luego si se le veía levitar desde ese ángulo, no tendría los tobillos apoyados en ningún sitio. Todo lo que tenía que hacer era pulsar play, y así lo hice. En ese momento pude ver cómo empezaba a elevarse, con algún amago de pérdida de equilibrio, y bajar de nuevo…

Y entonces lo comprendí todo.



NOTA: Si alguna de las otras personas que vivieron el suceso lee esta entrada, ruego que no revelen nada de lo que sucedió a continuación. Dentro de unos días haré otra publicación con la segunda mitad de la historia, y todas sus implicaciones…

miércoles, 7 de octubre de 2009

La Ciencia en España no necesita tijeras

Como algunos sabéis, ahora mismo estoy en Leeds, Reino Unido, estudiando mi cuarto año de lo que en España sería la licenciatura en Física. Algunas de las razones para venirme de Erasmus aquí, aparte de las perspectivas de pasar un año fuera, de mejorar por fin mi inglés hablado y conocer a un montón de gente nueva y variada, eran las posibilidades que podía ofrecer un sistema educativo diferente y tal vez más adecuado a cómo me gustaría que fuera mi paso por la universidad. Había oído que la Universidad de Leeds era buena en Astrofísica, y el poder estudiar algunas asignaturas más dedicadas a esta rama era algo que me atraía bastante.

¿Y por qué cuento todo esto en una entrada así? Pues porque una de esas asignaturas, la que tal vez más me interese de todo este año, consiste en realizar un proyecto de investigación. En empezar a entrar en serio en el mundo de la Ciencia, realizando una contribución real, aplicando los conocimientos adquiridos en clase a situaciones que distan mucho de ser una aproximación didáctica. Y es que me gusta investigar. La Astrofísica es mi vocación, y el poder dedicarme profesionalmente a ella es una de mis mayores metas. Este año ya traté de empezar a investigar en serio solicitando algunas becas a instituciones como el CSIC o el IAC, y aunque no logré ninguna me quedé a las puertas (literalmente). Algunos amigos míos sí lo consiguieron, pero puede que ahora vea las cosas con una perspectiva ligeramente distinta.

Veamos. Antes que nada, hay que recalcar que estas becas de investigación se llevaron a cabo en el verano tras terminar tercero de carrera, ya que antes era totalmente impensable que a uno lo eligieran. El número de becas es obviamente limitado, lo que implica que se establece una "feroz" competencia para conseguirlas, y sólo aquellos con mejor expediente académico y currículum las obtendrán, ganándose así la oportunidad de aprender realmente cómo hacer investigación científica de primera mano. Pero pensándolo un poco más, esta (quizás utilísima) formación extra tiene lugar a expensas del tiempo libre del estudiante, que en realidad dedica el verano a estar empleado en uno de estos centros como becario en determinada línea de trabajo.

Y ahora me encuentro en Inglaterra, formando parte de un pequeño proyecto de investigación en Astrofísica, y que consta como una asignatura de tercero de la carrera. Una asignatura que cualquiera puede elegir. Haciendo investigación de verdad. Aprendiendo a ser científico directamente con la práctica. Muchos estudiantes tienen proyectos de laboratorio, que necesitan su material y recursos dedicados, es decir, dinero. Miro hacia atrás, en España, y más allá de las prácticas de laboratorio no veo nada parecido dentro del programa de la carrera. En Leeds se empieza a hacer investigación real en tercero.

Éste es sólo uno de los aspectos del problema, pero esta situación me hace pensar en el atraso que lleva siempre España en cuanto a inversión en desarrollo científico. En este caso, en inversión para ayudar a que surjan nuevos científicos capacitados, que consigan realizar una investigación de calidad con todos los beneficios que eso conlleva. Y en vez de tratar de ponérsele solución a este tema de la financiación, ésta aún se verá recortada en un 15% en el presupuesto del año que viene. La investigación en España no necesita más recortes, sino todo lo contrario. Cientos de entradas de blog darán hoy gran cantidad de razones sobre muchas otras de las formas en que el recorte presupuestario afectará a largo plazo a un problema que se arrastra durante décadas, pero aquí quería aprovechar para dar una pincelada sobre este pequeño detalle del cuadro global.

Porque dedicar menos dinero a I+D puede tener consecuencias nefastas. Porque la Ciencia española lo que menos necesita son más tijeretazos.

viernes, 28 de agosto de 2009

Entender la teoría de cuerdas

Esta será una entrada rápida. La escribo para dar a conocer dos enlaces que esta tarde me han hecho entender de verdad de qué trata la teoría de cuerdas. Por fin. No me refiero a entenderla completamente por dentro, obviamente, sino a saber de verdad qué es. Tras haber leído bastante divulgación sobre el tema, artículos enteros de Wikipedia, las opiniones a favor y en contra de muchos científicos sobre ella, etc., en el fondo me faltaba algo. Podía tener una opinión propia formada, pero en realidad se basaba en lo que decían otras personas. Mi entendimiento consistía en una serie de afirmaciones bastante inconexas.

Y resulta que hoy dos entradas de blog han logrado que saltara ese "clic" en mi cerebro. Ese "¡ya está!" que suena cuando por fin todo encaja. Me pasó hace muchos años cuando supe lo simple que era en realidad la teoría de la evolución por selección natural. O cuando unos documentales vistos un verano me enseñaron cómo se las apañaba realmente el ADN para "regular el funcionamiento celular", frase que era la única descripción de su función en los libros de texto del colegio. De repente le encuentras sentido.

Pues eso me ha ocurrido hoy con las siguientes dos entradas. Las dos están en inglés.

La primera es What is String Theory?, de Uncertain Principles, en la que se explica de forma increíblemente clara (al menos para un estudiante de tercero de Física familiarizado con la asignatura de Cuántica) cómo surgió todo, y alguna de las consecuencias más importantes que surgen de ella.

La segunda sirve como complemento, se trata de Two cheers for string theory, del blog Cosmic Variance que empecé a leer hace poco (otra entrada de este blog me dirigió a la primera que enlazo), y que consiste en una defensa de la teoría de cuerdas frente a las críticas que el resto de la comunidad científica lanza contra ella. Encuentro particularmente interesante la referencia a la ausencia de evidencias experimentales, que me mostró que algunas de mis ideas previas estaban equivocadas. [Actualización: esta última frase se refiere en realidad a la teoría de cuerdas perturbativa, como se explica en este otro enlace del mismo blog. La teoría de cuerdas en sí no se entiende lo suficiente como para poder hacer ese tipo de predicciones.]


Y nada más por el momento. Estos dos enlaces me han parecido tan útiles que tras leerlos he considerado urgente dedicarles hoy una entrada. Tengo otra a medio escribir, pero a ésta le he dado prioridad. Seguiremos leyéndonos.


miércoles, 22 de julio de 2009

Eclipse

Ya debía haber empezado. Con una sonrisa, terminó de hacer las comprobaciones de los dos trajes de vacío, tanto del suyo como el de la persona que lo acompañaba, casi tan alta como él, y pulsó los controles para abrir la exclusa. Las larguísimas sombras que surcaban el paisaje lunar aparecieron ante ellos, una visión familiar desde hacía varios años.

Vamos, hijo —Le indicó a su acompañante mientras le hacía un gesto y se dirigía a la pendiente del borde de Shackleton—. Desde aquí se verá mejor.

Los dos recorrieron una docena de gráciles pasos pendiente arriba y el padre hizo un ademán en dirección opuesta a la que tendría el sol en esos momentos.

Mira a la Tierra, y dime qué ves.

El hijo se giró a mirar, pero al parecer tardó un rato en darse cuenta:

¡Halaaa! ¡Hay una parte oscura!
Sí, ¿verdad? —Casi podía ver la expresión de asombro del niño a través de su escafandra.
¿Qué es, papá? —Dijo con excitación. El padre esperó un segundo a responder mientras seguía sonriendo.
Nuestra sombra —Contestó sin dejar de mirar el planeta, dejando que su hijo captara la magnitud de lo que ocurría.
¿En serio? —Se detuvo a pensar un momento, y se volvió a su padre con la boca abierta— ¿La de toda la Luna?
—Le miró, feliz de que aprendiera tantas cosas—. Esta vez somos nosotros los que nos interponemos entre ellos y el Sol.

El niño recordó lo que su padre le enseñó desde ese mismo lugar dos semanas atrás, cuando el Sol se encontró justo en el mismo lugar del cielo que ocupaba siempre la Tierra, y ésta lo ocultó por completo. Por unos momentos la oscuridad en la superficie fue total, hasta que de forma totalmente inesperada, un anillo de color rojo brillante rodeó la Tierra, y allí en la Luna todo quedó iluminado en un tenue tono carmesí durante muchos largos minutos.

Me gustó más la otra vez. No parece que nada allí se haya vuelto rojo… —dijo entornando los ojos hacia el planeta mientras seguía mirando cómo la borrosa sombra lunar lo recorría.

Su padre estuvo de acuerdo.
Siempre es más espectacular cuando es el Sol el astro ocultado, y la Luna no tiene atmósfera que desvíe la luz roja hacia allá como te expliqué —concedió—. Pero un eclipse como el de hoy, visto desde allí… —Hizo una pausa— Desde la Tierra, la Luna y el Sol tienen casi exactamente el mismo tamaño en el cielo, así que verlos coincidir es algo increíble… Además el cielo, que es normalmente de color azul muy claro, se va oscureciendo por momentos… y uno puede ver la sombra acercarse desde la lejanía mientras un viento frío comienza a acariciarte la piel… —Se giró hacia su hijo y le apoyó la mano en el hombro— Alquilar un exoesqueleto de ayuda a la movilidad aún es caro, pero en cuanto reunamos el dinero y si te pones más fuerte, un día te llevaré a ver uno. —Volvió a girarse hacia la Tierra— Como ves, nuestra sombra nunca cubre a la Tierra completamente, así que la totalidad sólo se ve desde ciertas zonas cada vez y sólo dura unos minutos, pero… ¿Sabes? Allí es un momento bastante especial, porque es el único instante en que pueden verse las estrellas en el cielo con el Sol sobre el horizonte. Y además… al coincidir los tamaños… cuando el Sol está casi cubierto puede verse como una especie de anillo de diamantes, porque su luz aún llega a través de las montañas de la Luna, hasta que se produce la totalidad. Y cuando esto sucede, la corona solar se ve con un brillo impresionante, con unas formas increíbles… casi parece como si se hubiera abierto un agujero en el cielo en el lugar donde estaba el Sol…

Un torrente de lejanos recuerdos y emociones acudió a su mente mientras lo describía, mirando su planeta natal con los ojos humedecidos.

Es algo, simplemente… maravilloso…