domingo, 13 de abril de 2014

Cómo ver Star Wars: Threads of Destiny

En la entrada anterior hablé de Star Wars: Threads of Destiny, una película de La Guerra de las Galaxias hecha por fans de la misma que se estrenó en febrero y un proyecto en el que participo desde 2006. Dado que lo publiqué antes del estreno, creo conveniente dejar claro ahora cómo disfrutar de la película y contenidos asociados, así como apuntar un par de cosas.

En primer lugar, la película en sí. Ésta se puede ver directamente en YouTube con subtítulos en varios idiomas, incluido español:


Pero como esta opción no será la óptima para todos, en la web de la película, www.swtod.com, hay más posibilidades (debajo del vídeo de YouTube). La película se puede descargar por BitTorrent con los siguientes enlaces:




Y los subtítulos en inglés y castellano se pueden obtener a continuación (id a la web de la película para otros idiomas):




Entre los contenidos extra sobre la película están los siguientes (en inglés):

Además, se está trabajando en editar un DVD que incluirá pistas de comentarios con los actores y artistas, un documental extenso del proceso de creación de la película, con tomas falsas, escenas eliminadas, ensayos durante el rodaje, entrevistas, storyboards, y una de los elementos que más me gustan personalmente: una gran batalla espacial que iba a estar incluida cerca del principio de la historia pero que acabó siendo eliminada porque terminarla hubiese añadido un par de años más al tiempo de producción.


Y por último, una serie de comentarios. En el momento de escribir esto, la película se acerca a las 800.000 visitas sólo en YouTube, y ha habido críticas para todos los gustos, tanto positivas como negativas. Teniendo en cuenta algunas de las segundas creo necesario aportar un poco de contexto: este largometraje no es ni mucho menos una superproducción. Algunos esperaban una calidad técnica equiparable al nivel de Hollywood o incluso la siguiente película de Star Wars (!), pero la filmación de Threads of Destiny se hizo con un presupuesto de unos 4000 euros que se fueron mayoritariamente en materiales para los trajes y decorados, alquiler de equipo, etcétera. Todo el trabajo lo hicimos voluntarios en nuestro tiempo libre a lo largo de los años sin cobrar nada por ello (normal en este caso, por otra parte, ya que no poseemos los derechos de Lucasfilm ni licencia alguna, y por tanto sería ilegal obtener dinero directamente con la película).

Otra crítica que ha aparecido esporádicamente es que no es consistente con los eventos que tienen lugar en la cronología del Universo Expandido, pero esto es lamentablemente el resultado de haber llevado tanto tiempo terminarla. Me explico: cuando empezó la producción en 2005, se escogió un período alejado de todos los eventos que existían tras El Retorno del Jedi para tener libertad en la historia sin contradecir nada, pero pocos años después se publicaron los cómics de Legacy, que tienen lugar unas décadas después de la fecha escogida para la película. En ellos se estableció una cronología a grandes rasgos para el período anterior que entraba en conflicto con los eventos de Threads of Destiny, de modo que ahora transcurre en una especie de "universo alternativo" con libertad creativa. No obstante, habrá que ver qué cambios traerán la cronología los Episodios VII, VIII y IX y cuánto contenido sigue siendo válido después de su estreno.

En cuanto a la película en sí, a muchos les ha encantado, a otros les ha parecido que estaba bien, y a otros les ha parecido algo lenta, especialmente la primera media hora. Esto último es una pena, porque seguramente se deba a la ausencia de la batalla espacial, pero quién sabe si en un futuro se terminarán esas escenas y se podrá sacar una versión de la película como estaba planeada originalmente. En mi opinión, la película está bastante bien para las condiciones en las que fue creada, e incluso cuenta con algunas secuencias en las que el guión y los diálogos me encantan.

Si la veis, permitidme saber qué opináis de ella. Los comentarios siempre se agradecen :)


sábado, 22 de febrero de 2014

Estreno de Threads of Destiny

Julio de 2006. Llevo un tiempo aprendiendo a hacer renderizado y animación 3D por mí mismo como hobby y participando en algunos foros sobre el tema cuando en uno de ellos me llega un mensaje privado de un tal Rasmus Tirzitis, un chico sueco apenas dos años mayor que yo, diciendo que es el director de una película de Star Wars hecha por fans. Acababan de terminar la fase de producción y entraban en la de post-producción, contactando con "artistas con talento" para participar voluntariamente en los efectos especiales. Yo no me consideraba tal, pero les debió gustar esta escena de apenas cuatro segundos que animé ese año, y me embarqué en el proyecto sin problemas. Por entonces se esperaba que la película, un largometraje de dos horas de duración, estuviese lista en un par de años como mucho.

Casi ocho años después, el desarrollo del fan film Threads of Destiny, que introduje en el blog por primera vez en 2008, llega a su fin. Y tras un viaje tan largo, escribo hoy para anunciar que la fecha de estreno es mañana, 23 de febrero de 2014, para el que sólo faltan unas horas.


La película estará disponible online y también habrá una versión de alta calidad disponible en Torrent. Si la queréis ver cuanto antes, además de su página de Facebook y su Twitter, recomiendo estar pendiente de su página web principal, donde también puede encontrarse más información sobre ella:

El mes pasado salió el último trailer, que podéis disfrutar a continuación:



En él no se ve ninguna de las escenas que animé yo, por cierto, ya que se trató de incluir escenas no vistas antes, y la carrera, el master y doctorado en astrofísica ya llevaban haciendo imposible que tuviese el tiempo para seguir trabajando en tomas para la película. La última en la que trabajé fue terminada en junio de 2012.

Sin embargo, mi relación con la película y su director estuvo lejos de terminar. Rasmus siguió pidiéndome consejo para algunas escenas, para decidir qué y cómo poner la información de la película online para llegar a más gente, e incluso para el etalonaje de las versiones finales. El año pasado, cuando tenía lugar el desarrollo de la banda sonora, me envió una versión preliminar de la película sobre la que hice extensos comentarios para mejorar la música de la versión definitiva, y por último creé el archivo de subtítulos en inglés. Ahora mismo me encuentro traduciendo éstos para tratar de tener lista para el estreno la versión en castellano. Deseadme suerte.

Como extra, incluyo el vídeo que se creó para celebrar la finalización de las más de 1500 tomas de efectos especiales de la película, en el que se nos puede ver a los participantes haciendo un poco el tonto, o simplemente expresando lo que han significado todos estos años:



Yo soy el que sale en el minuto 00:54 ;)


lunes, 23 de diciembre de 2013

Materia oscura en Naukas Bilbao 2013

Como algunos sabréis, a finales de septiembre participé en el evento de divulgación científica Naukas Bilbao 2013, en el que fui ponente con una charla de diez minutos donde traté de explicar qué conocemos de la materia oscura y cómo hemos llegado a saberlo.

Portada Materia oscura DarkSapiens


Gracias a EiTB, como en años anteriores, las charlas del evento se pudieron seguir por internet, y quedaron grabadas para su disfrute posterior en su web (Yendo en el menú lateral a Categorías > Divulgativos > Naukas > Naukas Bilbao). Este año, no obstante, se subieron los vídeos también a YouTube y pueden buscarse directamente allí. Mi charla en concreto está en este enlace y puede verse a continuación:



La imagen que utilicé para la diapositiva del título y más adelante al mencionar las simulaciones por ordenador, por cierto, pertenece a la "Simulación del Milenio" o "Millennium Run", una de las mayores recreaciones de la evolución de la estructura del Universo hasta el momento, en la que la materia oscura aparece iluminada para poder visualizarla. En la web del proyecto se puede encontrar más información, vídeos e imágenes de la misma en distintos momentos de la historia del Universo, y en este vídeo uno puede ver su distribución tridimensional en una especie de viaje por su interior. También recomiendo leer sobre la vida y contribuciones de los astrónomos Fritz Zwicky y Vera Rubin porque son personajes francamente interesantes. Precisamente Laura Morrón escribió este año un par de entradas en castellano sobre Vera Rubin (1, 2) que detallan su vida, su pasión por la astronomía y sus hallazgos, y son una muy buena lectura.

Sobre usar el efecto de lente gravitacional para detectar masas compactas (MACHOs) que pudiesen componer el halo de materia oscura de nuestra galaxia ya escribí como parte de un artículo para Naukas hace un par de años, mientras que sobre usar las galaxias de fondo para medir la masa y distribución de la misma en cúmulos tengo pensado escribir en una entrada pendiente. El par de cúmulos que chocan a gran velocidad dejando el gas fuera de las mayores concentraciones de masa (y mostrando que la materia normal no es la única que hay) es el llamado "Cúmulo Bala" o "Bullet Cluster", y el segundo donde también se observó lo mismo es MACS J0025.4-1222. Cuando muestro el mapa del fondo cósmico de microondas y la proporción de materia normal, materia oscura y energía oscura lo hago con imágenes de la nota de prensa que se emitió cuando se revelaron los resultados de la misión europea Planck el pasado marzo.

Posteriormente hablo de cómo se podrían detectar las partículas de materia oscura y muestro entre otras cosas un mapa del cielo visto en rayos gamma obtenido por el telescopio Fermi, y una foto del detector de partículas AMS-02 en la Estación Espacial Internacional que detectó un exceso de positrones que podría deberse a la aniquilación de partículas de materia oscura (o que tal vez simplemente sean emitidos por púlsares). También incluyo una imagen de un detector de partículas en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc sobre el que Antonio Martínez Ron escribió un reportaje muy recomendable hace tiempo.

Por último quería mencionar el detalle de que la vaca esférica mostrada en la charla un par de veces fue dibujada expresamente con este fin por @faraon, con un resultado muchísimo mejor de lo que podía haber imaginado cuando me lo propuso. Se niega a que le dé las gracias por el dibujo pero aquí están de nuevo, ya que lo volví a utilizar en una charla posterior y puede que lo siga usando.

Además, quiero decir que a pesar de que a lo largo de esta entrada he tratado de ampliar información sobre los contenidos de mi charla y aportar enlaces para seguir indagando sobre el tema, si queda alguna duda sobre la materia oscura o temas relacionados, aquí estoy para tratar de resolverlas en los comentarios.


Este post participa en la XLVII Edición del Carnaval de la Física acogido en Pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Tertulia científica sobre exoplanetas en Podcastellano

El pasado jueves 12 de diciembre participé en un programa en Radio Podcastellano, una radio online bastante escuchada en España y cuyo director José Juan Sánchez me convenció para hablar en ella de exoplanetas durante una hora junto a Antonio Pérez Verde.

El motivo de esta tertulia científica era el anuncio a principios de mes del descubrimiento de agua en las atmósferas de varios exoplanetas utilizando el telescopio espacial Hubble, y se aprovechó para hablar también de cómo hemos estado descubriendo y estudiando los planetas extrasolares hasta ahora (algo que expliqué en una charla de 10 minutos el año pasado en Bilbao, si quieres echarle un vistazo). Además, ese mismo día se anunció la existencia de géiseres en Europa (la luna de Júpiter) que expulsaban vapor de agua desde su hemisferio sur, de modo que sirvió para discutir el tema de la habitabilidad planetaria y la posibilidad de la existencia de vida en general fuera de la Tierra.

El podcast con la grabación del programa puede escucharse aquí (cuidado con la reproducción automática de la radio en directo, que puede pausarse en la barra lateral), o descargarse directamente desde este enlace.

Las atmósferas de los planetas absorben parte de la luz pero dejan pasar otra fracción, dependiendo de su composición. Crédito: NASA's Goddard Space Flight Center

Quiero llamar la atención sobre un par de detalles, porque en el programa mencionamos la misión GAIA, que podría llegar a estudiar exoplanetas por los cambios que inducen en la posición de sus estrellas, y hay que destacar que si todo sale bien, esta misión se lanzará al espacio mañana mismo [ACTUALIZACIÓN: Todo salió bien y Daniel Marín escribió una detalladísima entrada al respecto].
La segunda es que en cierto momento se nos pregunta si se ha descubierto alguna luna en torno a un exoplaneta y respondemos que aunque se están haciendo esfuerzos analizando los datos del telescopio Kepler aún no hemos detectado ninguna. Sin embargo, hace apenas 5 días se publicó la detección de lo que podría ser una exoluna por el método de microlente gravitatoria, aunque si el sistema planetario se encuentra en la posibilidad más alejada de las dos que encajan con los datos, podría ser un planeta en torno a una estrella en vez de luna y planeta… y en este caso nunca lo vamos a poder distinguir.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Sobre la inversión en ciencia

Un domingo de enero del año pasado, me tocó un conductor de taxi bastante hablador. Al poco de comenzar el trayecto —que me dejaría en casa tras casi tres horas de bus, listo para entrar a trabajar el día siguiente—, y tras comentarme algo sobre fútbol, viendo que me dirigía a la zona de universidades me preguntó si estudiaba allí. Respondí afirmativamente, y me dijo si mi carrera era farmacia, ya que es una de las facultades con más gente.

"No… yo hago astrofísica". Mi respuesta provocó el resoplido típico de "eso es difícil" que suele hacer quien me pregunta por mi rama, pero tras ello el taxista se quedó pensativo un momento, para a continuación lanzar la fatídica pregunta:

"¿Y eso… qué aplicaciones tiene?"

Como el trayecto no duraría mucho más y yo estaba mentalmente cansado en ese momento, le comenté que el desarrollo de instrumentos para la observación astronómica puede dar aplicaciones de uso muy amplio. Mencioné el caso de los sensores de las cámaras digitales, cuyo desarrollo fue impulsado por la necesidad de la NASA de obtener imágenes de buena calidad y en muchos casos desde el espacio, ya que esta tecnología permitía crear cámaras de menor masa y mayor eficiencia energética cuyos datos, además, podían ser transmitidos a la Tierra por radio. Puede que al ver que ahora hay cámaras digitales por todas partes que permiten multitud de aplicaciones antes impensables con cámaras de carrete, el taxista viese que invertir en algo aparentemente sin utilidad podía también dar lugar a cosas útiles a corto plazo.

Pero esto no le convenció. Él quería algo más directamente relacionado con lo que se estudia en mi rama, quería saber qué beneficios aportaba analizar lo que pasa en el espacio, sobre todo en estos tiempos de crisis. Pero si no le convenció la tecnología derivada, ¿daría por válidos argumentos algo más abstractos y que sería difícil simplificar en apenas un par de minutos? Decidí ir a lo fácil, y le conté que la astrofísica por sí misma está dedicada principalmente a la investigación. Que podría tener aplicaciones a más largo plazo, pero muchas otras ramas de la física, en cambio, sí tienen aplicación más directa que repercute en mejoras tecnológicas, y éstas a su vez aumentan la competitividad. De este modo, el país que invierte en ciencia es capaz de desarrollar mejores productos y obtener más beneficios por ellos.

Sin embargo este argumento tampoco sirvió. Según él, los beneficios de la mejor competitividad irían al empresario, y si esos mejores productos acaban fabricándose en China, aquí seguirá habiendo desempleo y la gente no consumirá. Para él, la crisis sólo se solucionaría si se vuelve a traer la producción a "la vieja Europa", supongo que generando un montón de puestos de trabajo no cualificados en el proceso. Yo asumí que no querría equiparar los sueldos y condiciones de trabajo de aquí a las de China, pero en ese caso los productos se encarecerían, de modo que para que lo fabricado aquí de esta forma fuera competitivo con lo de allí, tal vez tocaría esperar a que las condiciones en China se equipararan a las europeas. Finalizado ya el trayecto para entonces, y mientras bajábamos del taxi, se opuso rotundamente a lo anterior, diciendo malhumorado que "para eso habría que esperar 50 años".


Y ahí quedó la conversación. Creo que no conseguí en absoluto transmitir la idea de que invertir en astrofísica y en ciencia en general sí reporta beneficios, y lo que es peor, pareció dar la impresión de que los científicos sólo queremos que se financien porque nuestro trabajo depende de ello. Esta es una idea que no comparto en absoluto, pero el no haber sabido comunicarlo en poco tiempo me hizo reflexionar. Después de todo, si uno cree que merece recibir dinero por algo pero no sabe transmitir por qué cree que es necesario, no va a resultar muy convincente. De modo que empecé a pensar en argumentos que tener a mano para la próxima vez, y acabé mencionando el tema en Twitter para contar con más puntos de vista.

En primer lugar, he de decir que aunque muchos piensen algo así, el presupuesto de ciencia no va a parar a unos pocos frikis para que puedan dedicarse a una especie de hobby vocacional usando carísimos aparatos pagados con el dinero de todos sin que el resto de la sociedad se vea beneficiada. Cada una de las personas que investiga es un trabajador, que si está contratado paga sus impuestos contribuyendo al presupuesto del Estado del que saldrán las partidas de ciencia, y además necesitará comer todos los días (pagando a gente del sector de la restauración), necesitará transporte (como yo pagando por viajar en ese mismo taxi), necesitará una vivienda, y un sinfín de otras cosas que contribuyen al consumo como cualquier otro trabajador. Además, los centros donde realizan su trabajo estos investigadores tendrán que ser construidos por personas del sector de la construcción, y para su funcionamiento normal requerirán personal de administración, personas encargadas de la limpieza y el mantenimiento (electricistas, albañiles, fontaneros, informáticos…), camareros y cocineros si dispone de cafetería, a lo que se suman todos los trabajadores necesarios para crear, desarrollar y transportar los materiales y equipo que sea necesario usar para las investigaciones. Es decir, invertir en ciencia significa contribuir a crear y mantener una gran cantidad de empleos directa o indirectamente en el país, muchos de los cuales van destinados a personas que no pertenecen al ámbito científico.

Pero claro, obviamente no pueden mantenerse todos los trabajos del país con dinero público. ¿Sería la solución lo que dice el taxista? Yo no soy ningún experto en economía, pero asumamos por un momento que la producción se traslada a Europa. Es más, asumamos que por la razón que sea (¿proteccionismo?), también se deja de comprar a China y otros países cuyos precios más competitivos se deban a mano de obra más barata. ¿Qué empresa o país vendería más? Supongo que el criterio de la gente a la hora de comprar tendría que ver con la relación calidad/precio de lo que se venda, de modo que para competir con otros productos habría que crear o bien algo de calidad parecida pero más barato, o bien un producto mejor por un precio asequible. Y si no se disminuye el precio llevándose la producción a lugares con mano de obra barata, habrá que producir más o mejor, utilizando una cantidad de recursos similar o menor (si no, la gente comprará en otro sitio y los puestos de trabajo creados por traer aquí la producción quedarán igualmente sin sustento).

Pues bien… ¿cómo se conseguiría esto? La forma que se me ocurre es desarrollar tecnologías que permitan optimizar los recursos, crear algo que nadie haya ideado aún y suponga una ventaja, o cosas de ese tipo. Es decir, aún en este caso se encuentra uno con la necesidad de invertir en investigación y desarrollo. Es la investigación la que permite encontrar nuevas formas de hacer las cosas o utilizar fenómenos antes poco o nada conocidos para desarrollar tecnologías antes imposibles o abaratar la fabricación de objetos ya existentes. De modo que poner trabas a la I+D en un país acabará significando tener que pagar dinero para importar productos de fuera, comprándoselos a países con mayor competitividad. O lo que es peor: dado que muchas investigaciones científicas prometedoras necesitan de estabilidad presupuestaria durante períodos mayores que los cuatro años que dura una legislatura, empezar de repente a recortar en I+D puede suponer el derroche de muchos años y dinero ya invertidos en muchos proyectos ya avanzados que o quedarán paralizados, o continuarán en países competidores. Y éstos se habrán evitado pagar las sumas de dinero necesarias para las fases iniciales de la investigación, y la formación (incluyendo las becas y parte del dinero público a las universidades donde hicieron la carrera) de todo el personal investigador que se vaya al extranjero para continuar. No sólo se pondrían trabas al aumento de la competitividad propia, sino que se regalarían recursos y facilidades a la competencia.

Además, si de lo que se trata con los recortes en investigación es de ahorrar, hay que tener presente que la inversión en I+D puede dar lugar a métodos de diagnóstico y prevención de enfermedades más eficaces, o incluso curas o vacunas contra algunas para las que actualmente sólo tenemos costosos tratamientos, que permitirían mantener a un mayor número de personas sanas (y productivas, con sus aportaciones a Hacienda) con el mismo gasto en sanidad, o haciendo que menos gente necesite ayudas para la dependencia. La investigación también permite dar con formas de ahorrar utilizando menos recursos, reutilizando lo que antes se considerarían desechos, o aumentando la eficiencia energética de muchas actividades. Es posible incluso mejorar los cultivos de forma que den el mismo o más rendimiento usando menos agua y pesticidas, o desarrollar nuevas formas de generar energía mucho más baratas y menos contaminantes (de la oposición a implantar cosas como estos dos últimos desarrollos por motivos puramente ideológicos ya hablaremos otro día). En definitiva, se podrían aumentar los beneficios o recortar gastos sin necesidad de despedir trabajadores para ello. Los datos en este tema indican que cuanto más invierte un país en ciencia, más rico es, y no parece ser debido a que simplemente tiene más dinero para gastar en este "lujo" que es la investigación, sino que esta inversión es una razón importante de su competitividad.

Sin embargo, hay que llevar cuidado con estas afirmaciones. A la vista de lo dicho en el párrafo anterior, un gestor podría decidir que la mejor forma de invertir el dinero en ciencia es limitar la financiación sólo a proyectos de ciencia aplicada con desarrollos prometedores, y en grupos "de excelencia" con bastantes artículos de alto impacto en su campo, pero como bien explica Kiko Llaneras en este artículo, ese no sería el mejor camino. Prácticamente todos los resultados científicos "rentables" se basan en mayor o menor medida en muchos otros publicados previamente con la única motivación de entender mejor algún fenómeno o averiguar las propiedades y características de algo. La investigación científica tiene como meta precisamente ampliar nuestros conocimientos; se investiga porque no se sabe qué se va a encontrar. De modo que tratar de ahorrar invirtiendo dinero sólo en la ciencia que vaya a ser "productiva" es difícil de llevar a cabo en la práctica. La mejor forma de asegurar una buena cantidad de resultados que aporten beneficios económicos es mantener muchas líneas de investigación en muchas áreas distintas, porque casi nunca se sabe de dónde saldrá la siguiente innovación. En los pocos casos en los que se sabe que saldrá un beneficio directo o en las investigaciones que van dirigidas específicamente a ello, la financiación puede ser privada fácilmente porque suele darse en empresas que buscan mejorar sus productos. Sin embargo, ampliar las fronteras del conocimiento en algunos campos requiere grandes inversiones, que empresas privadas no podrían afrontar si quieren rentabilidad a corto plazo.

Y esto nos vuelve a llevar de la ciencia en general al caso particular de la astrofísica, que es por el que me preguntó aquel conductor. Siguiendo con el tema de resultados rentables inesperados, y aunque al taxista no le convenció el argumento de las tecnologías derivadas, aparte de las cámaras digitales se podrían mencionar casos como cuando la necesidad de desarrollar un material para los espejos de los telescopios que resistiera muy bien los cambios de temperatura sin deformarse dio lugar a lo que conocemos como vitrocerámica, presente en muchas cocinas a día de hoy. O por ejemplo, cuando un ingeniero que trabajaba en radioastronomía desarrolló un método para la transmisión de señales de radio entre ordenadores que ahora es una parte importante de la tecnología WiFi. Para obtener datos en astrofísica se usa una gran variedad de detectores cuyo desarrollo tiene aplicaciones fuera, como el caso reciente de astrónomos de la agencia espacial japonesa aportando su experiencia para adaptar el diseño de una cámara de un futuro satélite de observación astrofísica para poder detectar fácilmente fuentes de radiación en lugares como los alrededores de Fukushima. Y por supuesto, todos esos datos obtenidos con los instrumentos astrofísicos tienen que analizarse para hacer ciencia, de modo que en esta disciplina se desarrollan algoritmos de imagen para sacar la máxima información a partir de observaciones al límite de lo técnicamente posible, y que aplicados en otras áreas pueden dar resultados antes impensables capaces de mejorar técnicas de análisis en biología o ciencias de materiales, o de diagnóstico en medicina, por ejemplo. El famoso telescopio espacial Hubble ha dado lugar a mejoras tecnológicas de este tipo entre otras; y el telescopio James Webb, aún no lanzado, ya ha permitido el desarrollo de otras como un método para medir con precisión lentes no esféricas de gran tamaño, el uso de interferometría para medir superficies de forma muy precisa en un vacío criogénico e incluso con vibraciones, una nueva técnica con aplicaciones en oftalmología, y otra para medir el estrés en materiales. En España mismo tenemos varias empresas punteras gracias a su participación en el diseño y la construcción del Gran Telescopio CANARIAS, y que ahora están bien situadas para llevarse importantes contratos en la construcción del E-ELT en Chile (en cuyo diseño participaron), si es que el gobierno decide participar económicamente y no deja pasar esta oportunidad que no se volverá a dar en más de una década.

Pero las tecnologías derivadas no son una de las razones principales por las que se invierte dinero en astrofísica, ni mucho menos: lo que se busca son resultados científicos. Éstos pueden ser menos inmediatos a la hora de aportar beneficios a la sociedad (económicos o de otro tipo), pero su importancia no puede desdeñarse. Supongo que no hará falta repetir cómo es de necesario el estudio de los asteroides, ya que nos encontramos en una galería de tiro entre ellos y además podrían constituir la fuente más común de recursos cuando nos decidamos a colonizar el espacio. También podría insistir en la importancia de la física solar, ya que de ella dependen muchos aspectos de la vida en la Tierra, y si no nos adaptamos de forma eficaz a sus fluctuaciones podríamos vernos un día sin electricidad, comunicaciones, transporte y distribución de agua potable y combustible durante meses. O podría mencionar cómo el estudio de las atmósferas de otros planetas permite mejorar nuestros modelos climáticos al tratar de reproducir condiciones muy distintas a las terrestres (pero bajo las mismas leyes físicas), y estos modelos nos permiten entender y predecir mejor la meteorología y posibles desastres como huracanes, sequías, inundaciones, etcétera, o amenazas más graduales pero igual o más peligrosas como el calentamiento global. Se podría decir cómo el estudio de la bajada de temperaturas en la atmósfera de Marte durante una tormenta global de polvo aportó evidencias de cómo una guerra nuclear global conllevaría un catastrófico invierno nuclear, ayudando a evitar este desastre durante la Guerra Fría, o cómo el estudio de procesos involucrando cloro en la atmósfera de Venus ayudó a ver cómo los CFCs podían dañar la capa de ozono estratosférico en la Tierra. Mediante la astrofísica se dedujo que las estrellas brillan debido a la fusión nuclear, y permite avances en el estudio de la física del plasma en diferentes condiciones aportando conocimientos necesarios para dominar esa fuente de energía. Son también observaciones astrofísicas las que aportan constantes pruebas y comprobaciones para corroborar las predicciones de la Relatividad General, nuestra mejor explicación para el comportamiento del espaciotiempo que llamamos gravedad, y que ha de tenerse en cuenta en tecnologías como el GPS, como caso anecdótico.

Sin ir más lejos, en mi trabajo estudio las propiedades de los discos de acreción de quásares (importantes para el estudio del comportamiento del plasma en el entorno de agujeros negros supermasivos, donde de nuevo entra la Relatividad General), aprovechando la desviación de su luz por la masa de una galaxia en la línea de visión curvando el espaciotiempo (Relatividad General de nuevo), la cual podría estar afectada por la forma en que la materia oscura se distribuye a su alrededor. La materia oscura en sí es algo descubierto únicamente en observaciones astrofísicas, que constituiría un 80% de toda la masa del Universo y cuya composición aún nos resulta desconocida. ¡Quién sabe si estaremos ante algo como el descubrimiento del electrón o el del neutrino, que mejoraron tanto el entendimiento del mundo que aprovechamos para nuestros progresos!

Y en cuanto a los descubrimientos que algunos consideran inútiles a la hora de invertir dinero, parece que pocos piensan en la gran aportación que hacen a un nivel menos obvio. Hallazgos como planetas ahí fuera donde podría darse la vida, saber que gran parte de los átomos de tu cuerpo se forjaron en el núcleo de estrellas que murieron dispersándolos por el espacio, poder conocer la historia del Universo que dio lugar a todo lo que conocemos y lo que aún falta por descubrir, ser capaces de contemplar el brillo de galaxias o estallidos que tuvieron lugar no mucho después del Big Bang, o inmensas regiones de formación estelar envueltas en gas y polvo, y desencadenadas por la colisión de dos enormes galaxias en un baile de miles de millones de años… Todo esto, junto con la belleza de las imágenes que recogen estos fenómenos, está en una posición única para inspirar y captar la imaginación de muchas personas. A al menos una pequeña parte, les servirá para interesarse más en la ciencia en general, y empezar a descubrir por sí mismos qué sabemos en otros campos y cómo se realizan esos descubrimientos. Los conocimientos que adquieran les permitirá en algunos casos tomar decisiones más informadas en el día a día (tanto a la hora de decidir comprar algo como de apoyar ciertas ideas), o si aprenden cómo y por qué funciona el método científico, incluso pensar más críticamente sobre la información que reciban de otros lugares (como inciso, hace unos meses asistí a una charla de Stevyn Colgan donde explicó cómo usando el escepticismo y el pensamiento crítico consiguió dar con soluciones imaginativas y baratas a muchos problemas en la zona donde trabajaba como policía, ahorrando muchos miles de libras de dinero público). Además, hay que tener en cuenta que algunas de esas personas inspiradas por los descubrimientos científicos decidirán estudiar carreras de ciencias, como ocurrió con la de física en el Reino Unido tras los documentales científicos presentados por Brian Cox, y esto supondría un mayor número de gente con ganas de trabajar para averiguar más sobre nuestro universo, dando como resultado una mayor posibilidad de innovación y mejora de la economía si se invierte en ello.

Pero probablemente el taxista que me llevó aquel día no solía pensar en este tipo de cosas. Es posible que siguiese pensando que la ciencia por afán de conocimiento era un gasto inútil en estos tiempos, mientras hacía su trabajo más rentable ahorrando combustible gracias a que para ello conducía un vehículo híbrido, desarrollado y fabricado en Japón.


P.S.: Quiero agradecer las aportaciones de las personas que respondieron cuando lancé la pregunta en Twitter hace más de un año, ya que muchas de las ideas de las que se hablaron aquel día han sido útiles para escribir esta entrada. Entre ellas están @CienciaKanija, @alexvega@Gellar@faraon@peinafarolas@babeldwellfar@El_Lobo_Rayado (2) (3) (4) (5), @AngelCMoreno, @El_Dr_Ed, @Piolinna, @Pedro_Javaloyes, @elprofedefisica, @xpaspas, @Dani_Zeros, @riemannium, @kikollan, @EDocet, @nachazo (2), @SJavierFL, @G4B1, @brucknerite, @santgom, @Narvalia y @alejandroamador, con sus contribuciones enlazadas en sus nombres.

P.P.S.: Tras más de un año y medio desde que decidí escribir este texto, la situación de la ciencia en España es muchísimo peor que la de entonces. El gobierno ha demostrado en repetidas ocasiones que tiene un increíble desprecio por la ciencia y quienes la ejercen, y los recortes en esta materia no han dejado de sucederse, llegando a dejar en situación crítica a la mayor institución científica del país y a observatorios importantes como Calar Alto. Cada vez parece más claro que la estrategia (si es que hay alguna) para salir de la crisis sea finalmente la de igualar las condiciones con China pero en sentido contrario, reduciendo las condiciones de trabajo aquí para acercarlas más a las de allí. Y mientras tanto, en China, los salarios van aumentando mientras invierten cada vez más en I+D para seguir siendo competitivos. En fin… veremos qué depara todo esto.


sábado, 13 de abril de 2013

Pioneros

La cuenta atrás se acercaba a su fin.

Dirigiendo mi mirada a través del panel transparente, contemplé la Tierra una vez más. La cuna de la humanidad era realmente hermosa. Una esfera de océanos, continentes y nubes suspendida en el espacio, conteniendo la mayor parte de nuestra civilización. Cuesta pensar que hasta hace apenas doscientos años ningún humano había salido de su atmósfera.

Hace casi exactamente dos siglos, en un vuelo orbital de 108 minutos de duración, un hombre se sometió por primera vez a condiciones a las que nadie se había enfrentado antes. Protegido por la pequeña cápsula Vostok de las temperaturas extremas y parte de la radiación, y algo menos de las tremendas aceleraciones del despegue y una reentrada más peligrosa de lo previsto, fue la primera persona en contemplar con sus propios ojos la maravillosa visión que es nuestro planeta desde el espacio. Ríos, bosques, las nubes y sus sombras, el cielo negro, la atmósfera como una aureola en el horizonte. Imágenes difíciles de olvidar, y que muchas más personas han podido ver después de él.

Ahora, en una nave muchísimo mayor que la pequeña Vostok, me encontraba formando parte de una tripulación que la historia recordaría como pioneros junto a aquel primer cosmonauta. Era posible que nunca más volviese a estar tan cerca de este planeta azul, en el que nací poco después del 50º aniversario de su hazaña. En estos 150 años la humanidad fue avanzando en su exploración y dominio tecnológico, a un ritmo intermitente y a veces con motivaciones más o menos aceptables, pero finalmente nos expandimos por todo el Sistema Solar. Convertidos en una especie interplanetaria, nuestro hogar ahora comprendía muchos mundos, hábitats naturales y artificiales en torno a un poderoso sol. El abismo entre estos astros errantes, que antaño parecía infranqueable, era ahora surcado de forma rutinaria por centenares de vehículos, automáticos o tripulados, formando parte de una compleja y próspera infraestructura.

Era esta infraestructura, este esfuerzo conjunto a pesar de sus altibajos y diferencias de opinión a lo largo del tiempo, lo que nos había permitido atajar la siguiente frontera en nuestra expansión. Tras una época de exploración y aprendizaje con sondas automáticas, hoy por primera vez un grupo de personas emprendería un viaje interestelar, destinado a explorar mundos que giraban en torno a otro sol.

Cuando la fase definitiva de aceleración comenzase, no sentiríamos vibración alguna procedente de los motores químicos de una variante de un misil balístico, pero podríamos disfrutar del proceso contemplando la gigantesca pero increíblemente fina vela reflectante que se extendía frente a nosotros. No sufriríamos aceleraciones tan peligrosas como las de aquel primer vuelo orbital, pero las velocidades a las que viajaríamos serían mucho mayores que las alcanzadas por ningún humano anteriormente. Y no regresaríamos a casa para ser recibidos como héroes tras una misión de 108 minutos… La nuestra duraría décadas.

Al llegar la cuenta atrás a su valor más bajo, exactamente doscientos años terrestres tras aquel despegue en la rampa de lanzamiento soviética, poderosos láseres convergieron en la colosal vela de nuestra Gagarin, transmitiéndole la energía necesaria para la partida. Así empezaba nuestro viaje a las estrellas.

¡Poyéjali!

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http://www.yuriesfera.net/documentos/la-mision/
http://danielmarin.blogspot.co.uk/2012/04/siete-cosas-que-quiza-no-sabias-sobre.html

viernes, 15 de febrero de 2013

Meteoritos y asteroides rasantes


Viernes, 15 de febrero de 2013. Astrónomos aficionados y profesionales se preparan para tratar de divisar el asteroide 2012 DA14, que pasará hoy a apenas unos 27.700 km de la superficie terrestre, una altura inferior a la de nuestros satélites geoestacionarios. (Más información aquí, y puede verse una retransmisión en directo de su paso aquí)


Con unos 40 o 50 metros de diámetro, es lo suficientemente grande como para producir, de haber impactado, un evento similar al ocurrido en Tunguska en 1908: una explosión en la atmósfera de varios megatones que arrasó más de 2000 kilómetros cuadrados de tundra siberiana.

Representación artística pero precisa del evento ocurrido en Tunguska. © Don Davis (Fuente)
Si el asteroide fuese metálico en vez de rocoso, no obstante, podría atravesar toda la atmósfera y producir un cráter comparable al Meteor Crater de Arizona, de más de un kilómetro de diámetro.

Vista del Meteor Crater. Autor: TsaiProject (Fuente)
2012 DA14 fue descubierto por astrónomos aficionados en el observatorio astronómico de La Sagra, en Granada, gracias a una beca de la Sociedad Planetaria, hace tan sólo un año. Si la órbita calculada hubiese mostrado que estos días se produciría un impacto, lo único que hubiésemos podido hacer habría sido refinar todo lo posible su trayectoria, evacuar la zona condenada, y esperar. No hubiéramos tenido tiempo suficiente para preparar una misión que desviase el asteroide. Si el impacto fuese a tener lugar sobre una gran ciudad, ésta habría quedado arrasada por completo, y los daños producidos si ocurriese sobre una zona destinada a la agricultura tampoco serían nada despreciables.

Pero pese a la anticipación del paso de 2012 DA14 durante toda la semana, la noticia de hoy la ha protagonizado un asteroide distinto. Totalmente por sorpresa, un cuerpo de unos 15 o 17 metros penetró la atmósfera sobre Rusia, generando una onda de choque que rompió cristales a muchos kilómetros a la redonda, hiriendo a cientos de personas en el proceso. A lo largo de la mañana han ido apareciendo docenas de vídeos del evento y la posterior onda de choque y sus efectos.


Viniendo desde el lado del Sol y de relativamente poco tamaño, un asteroide así era prácticamente imposible de detectar con antelación. Los telescopios terrestres no pueden observar de día, no hay muchos en el espacio dedicados a esta tarea, y de todos modos no pueden apuntarse cerca del Sol porque los sensores de sus cámaras corren peligro. Pero muchos de los cuerpos peligrosos para nuestro planeta podrían pasar mucho tiempo en esta zona, y desde hace años se sabe que debería hacerse algo al respecto. Sólo recientemente, la Fundación B612 se ha propuesto crear un telescopio que observe en infrarrojos (para ver bien incluso asteroides oscuros) desde una órbita similar a la de Venus, apuntando "hacia fuera" del sistema. Una misión así podría detectar mucho mejor este tipo de cuerpos, pero aún necesitan financiación privada para poder llevarla a cabo. Al mismo tiempo habría que diseñar misiones para probar las tecnologías existentes para actuar en caso de una emergencia de este tipo, pero a día de hoy no se ha avanzado mucho en este sentido por falta de fondos.


En un día como hoy podemos sentirnos afortunados. De dos asteroides de tamaño importante cuya trayectoria se cruzaba con la nuestra, uno pasó demasiado lejos, y el otro era demasiado pequeño para causar demasiados daños. Pero esta suerte no durará para siempre. Si los eventos de hoy no sirven como llamada de atención para dedicar más presupuesto al estudio de los asteroides cercanos y la prevención de posibles consecuencias, no sé qué lo será.


viernes, 30 de noviembre de 2012

Gobiernos mundiales, dioses y biología molecular

La mañana de un sábado de principios de mes llamaron a la puerta de la calle de mi edificio, y acabé contestando yo al interfono para ver quién era. Por la hora y la voz de mujer en el portero automático pensé que sería la cartera, pero pronto esa opción quedó descartada cuando me empezó a preguntar qué opinaba de la situación política en el mundo, hablándome de las desigualdades que había entre países ricos y pobres entre otras cosas. Si no era la cartera, las siguientes opciones más probables fueron rondando por mi cabeza. Ahora parecía que eso era la introducción para hacer una encuesta de opinión política casa por casa, o tal vez se tratase de propaganda de alguna ideología de este tipo. Pero lo que iba diciendo la chica acabó dando un giro inesperado. A continuación transcribo de forma aproximada cómo fue la conversación:

… y con las desigualdades que hay, ¿crees que un gobierno mundial sería mejor para que todo esté mejor repartido? ¿No sería mejor que todo estuviese bajo un gobierno central…?
Puff, yo qué sé…

Mientras ella me decía estas cosas, yo no podía evitar pensar en las desigualdades sociales y de riqueza que existen dentro de países con un gobierno central como ocurre en EE.UU. o en España mismo, y cómo sólo el hecho de tener un gobierno mundial no tenía por qué suponer una gran diferencia al respecto. Era algo escéptico y esta solución dependía mucho de cómo se implementase, de modo que en efecto, no sabía la respuesta.

Pero entonces me empezó a hablar de Dios. Desearía no haberme sorprendido tanto para ahora poder recordar cómo enlazó exactamente una cosa con la otra. Me estaba diciendo algo del estilo de que estando todos unidos siguiendo las enseñanzas de Dios (asumí que hablaba del judeocristiano), las cosas nos podrían ir mejor. Decidí empezar a contestar de la forma que ya había usado otras veces, o que ya he explicado en el blog en más de una ocasión, tratando de ser educado:

Sí, bueno, el problema es que… no tenemos ninguna prueba de que ese Dios exista… Y de hecho, hay muchísimas pruebas que apuntan a que Dios es una construcción de la mente humana…

A lo que respondió lo siguiente:

Ah, supongo que tú creerás más en explicaciones y teorías que han enseñado en el instituto… como la teoría de la evolución…

Cada vez se iba tirando más del hilo. Sin aviso previo, de repente me encontraba en un debate sobre el creacionismo.

Bueno… el tema es que la evolución en sí es un hecho… y la teoría de la evolución lo que hace es explicar cómo ocurrió…

En biología, "evolución" es el cambio en las características heredadas que se da en una población de organismos con el paso de las generaciones. Que este cambio se produce y se ha producido a lo largo de la historia de la vida en la Tierra es uno de los hechos mejor probados hoy en día en la ciencia, y no sólo una explicación que se enseña en el instituto. Lo que constituiría la teoría, aunque hay una cierta variación en las definiciones, sería todo el conjunto de mecanismos estudiados y propuestos (con su correspondiente comprobación), que explican cómo este cambio tiene lugar. Pero a mi breve respuesta ella contestó con uno de los argumentos más comunes del creacionismo:

(…) pero, si por ejemplo tú ves una casa de ladrillo no piensas que se ha hecho sola sino que ha habido alguien que la ha construido y que la ha diseñado…

Argumento que obvia ciertas características que invalidan la analogía.

— Ya… pero el problema es que los ladrillos de una casa no son moléculas capaces de autoensamblarse, como muchas moléculas de la vida… creo que se están mezclando churras con merinas aquí…

La estructura que tienen las moléculas biológicas en muchos casos hace que la distribución de carga de sus electrones no sea homogénea, de manera que tienen regiones con una ligera carga positiva y otras con una ligera carga negativa. ¡Esto hace que se atraigan y adhieran entre sí de formas concretas por sí solas, dependiendo únicamente de su forma y la distribución de sus átomos! Los ladrillos de una casa no pueden hacer eso. Sólo con este dato la argumentación empezaría a desmoronarse. La conversación acabó poco después:

— Bueno… supongo que tú eres una persona a la que le gusta leer, y estudiar… ¿verdad? Nosotros tenemos unos libros que hablan de estas cosas, respondiendo a este tipo de preguntas… Otro día nos pasaremos para traer alguno y hablar contigo para que lo puedas ver.

La próxima vez que pasasen por casa yo ya no estaría allí, de modo que no pude saber qué contenían esos libros, pero mi padre (profesor de biología) me enseñó unos folletos repartidos por unos testigos de Jehová que le había llevado un alumno, y probablemente lo que me iría a traer la chica con la que hablé. Echando un vistazo a su interior uno podía ver una gran cantidad de ilustraciones (correctas) sobre muchos de los complicados mecanismos moleculares que existen en el interior de una célula. Es muy posible que usasen toda esa complejidad para argumentar que algo así sólo podría darse en la naturaleza si hubiera sido diseñado por una entidad superior, como en la analogía de la casa de ladrillo.

Pero resulta que precisamente en estos casos el mecanismo de la selección natural es bastante sencillo de entender: si dentro de una célula tenemos una molécula (por ejemplo una proteína) que por su estructura se une o reacciona con otras sustancias de una forma determinada, y el material genético con las instrucciones para fabricarla cambia, su estructura y el modo en el que reacciona podría variar. Y debido a esto pueden ocurrir varias cosas: que el cambio en la molécula no altere significativamente su estructura o función, con lo que todo sigue más o menos como antes; que la molécula altere su función reaccionando de formas perjudiciales para el organismo o que incluso deje de ser producida, lo que podría volver al ser vivo inviable o menos capaz de reproducirse; o que el cambio de la estructura molecular la haga interactuar de una forma más eficiente o reaccionar de algún modo distinto que confiera alguna ventaja al organismo al que pertenece, dándole una mayor capacidad de sobrevivir y reproducirse respecto a sus congéneres en ese entorno concreto y por tanto haciendo que en las generaciones siguientes los seres con esa modificación sean más numerosos que el resto. Con este proceso teniendo lugar una y otra vez a lo largo de miles de millones de años (que se dice pronto, pero piensa en la enormidad de la cifra), la bioquímica del interior de una célula puede volverse increíblemente complicada.

Y en muchos organismos actuales realmente lo es, un conjunto de reacciones químicas y compuestos moleculares actuando como verdaderas nanomáquinas y formando parte de mecanismos de una terrible complejidad. Para muestra esta animación de algunos de los procesos que tienen lugar en una célula eucariota del cuerpo humano, realizada por la universidad de Harvard y subtitulada en castellano con algunas explicaciones (también hay una versión más larga que da más detalles, sin música):


Viendo todo esto no es de extrañar que durante la mayor parte de la historia de la vida en la Tierra sólo haya habido organismos unicelulares, ya que toda esta maquinaria interior también tiene que evolucionar como luego lo harían características como el aspecto externo en plantas y animales.

Si el proceso de evolución ha sido además influido por una especie de "carrera armamentística" con otro organismo, como podría ser un virus, los mecanismos moleculares desarrollados a lo largo del tiempo pueden ser tremendamente interesantes. Precisamente, dos semanas antes de la conversación que narro en esta entrada pude ver en Inglaterra el estreno del documental de la BBC Secret Universe: The Hidden Life of the Cell del que recientemente se habló en Entomoblog, o incluso hoy mismo en Scientia (este último aportando un enlace para su visionado completo), que describe el funcionamiento de una célula siguiendo la invasión de un adenovirus como si de una película espectacular de ciencia ficción se tratase. Aquí dejo un fragmento del mismo que la propia BBC ha puesto disponible en YouTube:


Como muestran estos vídeos, basados en los resultados más recientes en biología molecular, los seres vivos pueden llegar a ser increíblemente complejos. Pero esto es lo que puede ocurrir cuando una larga serie de pequeños cambios se acumulan por selección a lo largo de enormes cantidades de tiempo en un numerosísimo grupo de organismos capaces de reproducirse. Y cuando se analiza de cerca, el resultado de la evolución puede tener una espectacularidad que uno nunca hubiera imaginado.


viernes, 19 de octubre de 2012

Reactivando motores

Hace once meses y medio desde que publiqué una entrada en este humilde blog. Las razones de esto son varias, pero a modo de disculpa (o excusa), quería enumerar algunas de ellas. El pasado noviembre empecé oficialmente mi período como estudiante de doctorado en astrofísica y, aunque ya había vivido algo similar durante el segundo semestre de mi máster, dedicado a la investigación, empecé a ver cómo mi tiempo libre empezaba gradualmente a disminuir. Al contrario que cuando uno es estudiante en la universidad, ahora se requería que estuviese un número razonable de horas en el despacho donde trabajo, leyendo artículos y aprendiendo las técnicas necesarias que pronto habría que aplicar para obtener resultados. No estaba del todo mal, pero ya no había varios días sin clase por la mañana en los que poder levantarse tarde, por lo que el estar de madrugada delante del ordenador mientras el mundo duerme (cuando más inspiración tengo para escribir) prácticamente habían terminado. Ese mismo mes, además, se produjo un cambio de gobierno en el país… y cada noticia sobre la actitud de los nuevos gobernantes hacia la ciencia hacía prever un futuro más y más negro. Casi todas las semanas los investigadores nos encontramos con la impresión de que las cosas eran peores de lo imaginado, a medida que los pequeños resquicios de esperanza que uno podía tener iban siendo demolidos. A esto se unió el enfrentarse cara a cara con el hecho de que el proceso de investigación científica es bastante menos bonito de lo que uno pudiera pensar antes de dedicarse a ella profesionalmente, y durante un tiempo creo que la acumulación me resultó demasiado. Perdí la motivación. Las ganas de escribir se esfumaron.

Tuvieron que pasar meses para que llegase un punto en el que las noticias negativas empezaran a dejar de afectarme tanto y pudiese empezar a luchar contra el pesimismo que rondaba en mi cabeza. El trabajo podía a veces ser muy rutinario, sí, pero los resultados podían dar lugar a publicaciones interesantes, y no todo el período de doctorado iba a ser así. El gobierno estaba tomando medidas nefastas para la ciencia en España y deshaciendo lo poco que se había avanzado en los últimos años, pero precisamente esto es lo que hace necesario luchar más que nunca por dar a conocer al público en general a qué nos dedicamos, qué hemos llegado a conocer del universo, cómo podemos aprender estas cosas y por qué son importantes. No es momento para desmotivarse sino para encontrar más razones para seguir haciendo lo que hacíamos. Ahora faltaban dos cosas: encontrar de alguna forma tiempo para escribir… y hacerse con las ganas suficientes para conseguir volver a arrancar tras haber estado tanto tiempo sin hacerlo.



Afortunadamente, mientras pasaba todo esto otra gente aún seguía en activo. Los fundadores de Amazings.es estaban trabajando en su completa remodelación para convertirlo en el nuevo Naukas, y la transformación tendría lugar en el evento Amazings Bilbao 2012 –celebrado durante los últimos días de septiembre–, y en el que yo mismo tendría una charla sobre uno de los temas que me apasionan: los exoplanetas. Todo lo que pueda decir para describir este evento sin duda se quedará corto; la habilidad para transmitir conocimientos e inspiración del resto de ponentes a la vez que divertían enormemente a la audiencia (que llenaba salas a rebosar incluso un viernes por la tarde o sábado por la mañana, y llegó a tumbar la página de EITB en la que se alojaba el streaming por internet del evento) era increíble, y las conversaciones con el resto de Amazers (ahora Naukers) me hicieron volver a desear escribir en este blog. Y tras esta necesaria "recarga de pilas", aquí estoy. Que hayan pasado casi tres semanas desde el evento hasta la escritura de estas palabras no es más que otra evidencia de que mi vida sigue algo ajetreada, después de todo.

Quien no haya podido disfrutar del evento puede hacerlo en la web de EITB (enlazo a la primera charla y abajo se puede elegir cuál ver), que hicieron un magnífico trabajo con la retransmisión, o puede ir a estas cuatro entradas de Naukas donde se muestran todas las charlas en orden cronológico y con su título y autor correspondientes:

Mi charla no fue una de las mejores, carecía de momentos graciosos y me puse nerviosísimo al darla, pero en ella traté de explicar cómo somos capaces de aprender todos esos detalles que aparecen en las noticias científicas cada vez que se descubre un exoplaneta o sistema planetario interesante, y hasta dónde llegan o podrían llegar nuestras capacidades de estudio de los mismos. Si tienes unos 10 minutos puedes verla a continuación:


Todo lo que describí en la charla, además, son los conocimientos necesarios para entender la primera parte del relato de ciencia ficción dura que publiqué aquí hace algún tiempo, Un duro golpe a la esperanza (aquí la segunda parte), y quien quiera ampliar información sobre el tema puede hacerlo en los enlaces que incluí al final de la misma.

El campo de los planetas extrasolares es apasionante, y está dando tantos resultados en los últimos años que la imaginación echa a volar con la variedad de planetas y sistemas descubiertos, o las perspectivas cada vez más realistas de encontrar un planeta análogo al nuestro o con posibilidades de albergar vida. También nos hace pensar en qué podríamos encontrar si en un futuro más lejano logramos realmente desplazarnos a otras estrellas expandiendo los límites de nuestra civilización. Precisamente esta semana se ha publicado el hallazgo del primer planeta extrasolar en el sistema estelar más cercano, Alfa Centauri Bb, que aunque se encuentra demasiado cerca de Alfa Centauri B como para ser habitable, podría ser uno de varios planetas en el sistema esperando ser estudiados si algún día conseguimos visitarlos.

Mientras tanto, y para que algún día esto sea posible, aquí estaremos. Aportando un pequeño granito de arena para divulgar la ciencia y el pensamiento crítico, si es que el tiempo me lo permite ;)


lunes, 7 de noviembre de 2011

Innovación, cine y ciencia ficción

En los últimos años han ido apareciendo, en gran parte gracias a internet, formas nuevas de hacer cine y dar a conocer el resultado a un gran número de personas que podrían, o no, haber participado o colaborado en su realización. Aunque la tendencia tuvo orígenes con un nivel bastante humilde, últimamente las facilidades para realizar algo con calidad casi profesional están al alcance de muchas personas, y aunque al hablar del tema a gente que no está metida en esto las reacciones pueden ser de bastante escepticismo inicial, los resultados pueden llegar a ser impresionantes. Entre este tipo de proyectos, hay tres en concreto con los que estoy relacionado de una forma u otra, y hoy quería hablar de ellos.


El primero, que ya he comentado aquí en repetidas ocasiones, es el fan film Star Wars: Threads of Destiny. Los fan films son películas o cortometrajes creados por fans de la película o universo ficticio en los que están ambientados, y tienen una gran tradición especialmente entre los aficionados a Star Wars, debido a que George Lucas decidió dar vía libre en este tema y no poner impedimentos por infracción de derechos siempre que no hubiese ánimo de lucro por parte de los realizadores (excepto en la competición oficial de AtomFilms). Sin embargo, lo que empezó siendo mayoritariamente vídeos de amigos luchando con palos a los que añadirle por ordenador efectos de sable de luz o parodias de las películas, ha ido evolucionando hasta dar lugar incluso a largometrajes serios con efectos especiales más que decentes (ejemplos de estos fan films pueden verse en recopilaciones como la que hay aquí en TheForce.net y la página recientemente creada por fans SW Fanfilms). Threads of Destiny es uno de estos casos. Esta película, que empezó a rodarse en 2005 y para la cual llevo animando y renderizando escenas en 3D para la misma de forma esporádica desde hace unos cinco años, tendrá una duración de dos horas y narra una historia que en mi opinión recuerda bastante a lo que un fan consideraría "una historia de La Guerra de las Galaxias". Para seguir sus progresos, en estos momentos la fuente principal de información es su página en Facebook, en la que se publicó hace poco se publicó el cuarto vídeo del cómo se hizo (en el que aparezco brevemente) que se puede ver a continuación. Si queréis ver alguna toma mía, hay alguna en este vídeo de hace años (al principio, y justo antes y durante mi intervención). Hay más vídeos interesantes en el canal de YouTube de la película, y además recomiendo echarle un vistazo a esta compilación de los efectos que realizó en el último año Andreas Feix, posiblemente la persona que más trabajo esté haciendo en la fase de post-producción. En cuanto a la fecha en la que se terminará la película, debido a que nadie puede cobrar por este trabajo todos hacemos los efectos en nuestros ratos libres, de modo que en el último trailer se añadió el mensaje "released on completion". Cuando esté terminada, se dará a conocer :)




El segundo de los proyectos que quería mencionar se llama L5, y está orientado desde una perspectiva diferente. En este caso, un grupo de gente ya profesional o semi-profesional en temas de cine decidió crear por su cuenta una historia de ciencia ficción dura debido a la poca presencia de este subgénero en las pantallas. El resultado será una miniserie de la que el episodio piloto está a punto de ser terminado, y se centrará en la tripulación de una misión a la estrella de Barnard, que al volver al Sistema Solar se encuentra con que la IA de la nave les ha mandado por algún motivo en un viaje relativista de 200 años de duración. Cuando despiertan de la hibernación, no hay rastro de la humanidad que una vez pobló el sistema, y su única esperanza es entrar en una enorme colonia espacial situada en el punto de Lagrange L5 del sistema Tierra-Luna.


Para conseguir financiación, decidieron que fueran los fans los que aportaran el dinero de forma voluntaria (crowdfunding) mediante una página en Kickstarter, y la rigurosidad científica la aportaría su director Stanley Von Medvey, que antes de dedicarse al cine estudió astrofísica y trabajó diseñando instrumentación para la NASA. Una vez obtenido el dinero suficiente y grabar el primer episodio siguieron pidiendo la colaboración de los fans para dar el proyecto a conocer y conseguir dinero para la post-producción y la banda sonora hasta llegar a la situación actual, con una pinta impresionante como puede verse en este vídeo de sus efectos especiales:


Para más información, se puede ir a su web, o estar al tanto de su blog de producción, así como visitar el grupo de facebook (donde suelen poner todas las actualizaciones) o seguirles en Twitter.



Por último, el tercero de los proyectos es ya una película con todas las de la ley, desde la realización hasta el presupuesto. Se trata de El Cosmonauta, un largometraje español de los que no parecen de aquí, que destila calidad en cada detalle y que sus creadores aprovechan para dar de paso un vuelco completo a la forma de hacer cine. Como puede verse en su web oficial (y también en la antigua versión de la misma), su financiación sigue un modelo más parecido al de los proyectos anteriormente mencionados que al normalmente usado en esta industria, sobre todo con algo de tal envergadura: aparte de inversores y patrocinadores, todo aquél que lo desee puede convertirse en productor de la película aportando una cantidad mínima de 2€ y aparecer en los créditos de la misma, o incluso invertir una cantidad de 100€ en adelante y participar de los beneficios que ésta aporte. Además, la película se estrenará simultáneamente en cines, televisión e internet, tendrá licencia Creative Commons y los progresos de la misma pueden seguirse en su blog de producción, y también están muy activos en Twitter y Facebook. Hace apenas dos días hicieron público en la red el trailer oficial, que dejo aquí:


Y como todo lo que pudiera añadir sobre el resultado se quedaría corto, os recomiendo que les sigáis a ellos y vayáis viendo por vosotros mismos cómo se va desarrollando el producto final. El entusiasmo que ponen en cada detalle es contagioso, y lo tienen todo montado de forma que la espera sea parte de la grata experiencia de disfrutar de esta película ;)


Si estamos ante el principio de una verdadera revolución en la industria del cine sólo el tiempo lo dirá, pero de momento a mí estos proyectos me entusiasman. Como habréis podido deducir, en los dos últimos mi participación se reduce a donarles dinero y hacerles promoción gratuita, pero sólo con eso uno ya se siente parte de ello. Ahora sólo falta ver los resultados, y todo apunta a que superarán las expectativas :)